148 viviendas para Pradolongo en Usera, Madrid
Nieto Sobejano  Wiel Arets 

148 viviendas para Pradolongo en Usera, Madrid

Nieto Sobejano  Wiel Arets 


En las inmediaciones del parque de Pradolongo, en el barrio de Usera, al sur de Madrid, la Empresa Municipal de la Vivienda promovió hace cinco años la creación de un área residencial en una superficie de más de 50.000 metros cuadrados que bajo el nombre ‘Vivir Madrid’, contemplaba la construcción de cerca de 300 viviendas protegidas, en unos terrenos cuyo planeamiento urbanístico recayó entonces en el estudio del holandés Wiel Arets, responsable además, junto con los madrileños Nieto y Sobejano, del desarrollo de una de las dos parcelas en las que está dividida la operación. La construcción de los otros tres bloques contemplados en el plan —y ya finalizados—, que incluyen 146 viviendas, recayó en el estudio de los también madrileños Paredes y Pedrosa.

El proyecto consta de 144 viviendas distribuidas en tres bloques lineales dispuestos en paralelo según la dirección este oeste; se busca así maximizar la entrada de luz y optimizar las vistas y la ventilación natural.

El trazado de ambas parcelas es similar. La idea fundamental es, mediante la disposición de los volúmenes en bandas paralelas que cruzan el solar en dirección este-oeste, prolongar las zonas verdes del cercano parque de Pradolongo, generando además un conjunto unitario y coherente que no renuncie a los beneficios de la ciudad densa en este contexto periférico. Las 144 unidades de las que consta la promoción se han distribuido en dos bloques de seis plantas —en los laterales del solar— y uno de nueve —en su zona central—, facilitando así el soleamiento de las fachadas desde el lado sur. La orientación elegida también permite optimizar las vistas y la ventilación natural de los bloques.

Las plantas bajas se conciben como vacíos en continuidad con el espacio público de la calle. En ellas se alojan los núcleos de comunicación vertical, accesibles también desde el parque gracias a los caminos peatonales generados por los espacios intersticiales entre los bloques. Estas zonas de tránsito ponen en relación el parque con la calle, pero también contribuyen a definir el carácter y el uso de estos ámbitos. En el interior, las plantas, como los propios apartamentos, están sujetas a una organización lineal. Un pasillo central divide la superficie de cada nivel en dos, permitiendo el acceso a cada una de las viviendas desde una terraza cubierta perpendicular a la fachada. Esta terraza también actúa como espacio de reunión colectivo y privado en la zona más pública de los apartamentos.

En el exterior, las fachadas texturadas de paneles de hormigón contribuyen a homogeneizar la percepción del conjunto. A mayor escala, la geometría de los volúmenes, que en ocasiones abandonan el plano vertical, forma un paisaje ondulante a medio camino entre lo natural y lo artificial, entre lo paisajístico y lo construido, entre el parque y la ciudad.



Cliente Client

Empresa Municipal de la Vivienda

Arquitectos Architects

Wiel Arets, Bettina Kraus, Sadamu Shirafuji, Satoru Umehara (equipo team); Nieto y Sobejano (arquitectos locales site architects)

Colaboradores Collaborators

Carl Augustijns, Lars Dreessen, Frederik Vaes

Fotos Photos

Christian Richters