Biblioteca pública Torres Amat, Sallent
Batlle i Roig 

Biblioteca pública Torres Amat, Sallent

Batlle i Roig 


En Sallent, una pequeña población de la comarca del Bages situada en la cuenca industrial del Llobregat, aún se encuentran restos de las construcciones del siglo XVII que sirvieron como casa familiar de los Torras. En el siglo XVIII el matrimonio formado por Josep Torras y Teresa d’Amat amplió considerablemente la casa para albergar a sus doce hijos, de los cuales el heredero, Antón Torras Amat, añadió a la actividad económica primordial de la familia, que era hasta entonces la agricultura, la actividad industrial, concretamente la textil, y amplió el edificio con un nuevo cuerpo de cinco plantas, destinado a albergar una fábrica de tejidos. Hacia 1880, Manuel Torres i Torrens y sus hijos—Félix, Ramón y Josep, este último arquitecto—construyeron una nave de tres crujías adosada transversalmente a la casa fábrica y asentada sobre los cimientos del antiguo molino. Poco después se añadió una turbina y se construyó una chimenea tronco-piramidal, que aún se conserva en perfectas condiciones. En 1892, con la ruina de la familia, la fábrica se cerró y la casa se puso en venta. Desde entonces, la nave adosada ha albergado los usos más dispares, hasta que en 1981 el Servicio de Patrimonio Arquitectónico de la Diputación de Barcelona decidió convertir las dos últimas plantas de esta construcción en biblioteca pública, y el resto de la casa-fábrica en un museo dedicado a la familia.

La nave es un prisma recto de base rectangular, hecho en mampostería de piedra y coronado por una cubierta inclinada de faldones cerámicos y armadura de madera. Su interior está partido en tres alturas por dos forjados que se apoyan en dos hileras de pilares de fundición, que dividen la planta en tres crujías longitudinales. Al estar adosada a la casa-fábrica, la nave no tenía escalera propia, por lo que al segregarse para convertirse en biblioteca carecía de comunicación vertical. Para solventar este problema se ha situado el nivel de acceso a media altura de la planta baja, y en una de las crujías laterales se ha colocado una escalera, convertida en protagonista de la intervención rehabilitadora.

Un objeto escultórico
La escalera cuelga en un espacio de dos alturas y media resultante de la supresión de un tercio de cada uno de los dos forjados. Este ámbito vertical, que sirve de entrada, permite reconocer de inmediato tanto las dimensiones totales de la nave y su estructura portante como el programa de usos. La escalera es una pieza ligera y escultórica que contrasta con la solidez de los muros; su llamativo color rojo, la alternancia de tramos anchos y de suave pendiente con otros estrechos y empinados, así como las contrahuellas abiertas son rasgos que refuerzan su carácter de objeto.

Tras la escalera se encuentran el ascensor y los aseos que, junto a ella y al espacio que sirve de entrada, configuran la banda de servicio que ocupa por completo una de las crujías laterales. En la crujía central se han colocado las estanterías y en la otra crujía lateral las mesas de lectura, buscando la proximidad de la luz y las vistas desde las ventanas. Un entramado de perfilería metálica, visible en el techo de las salas de lectura, sirve de bastidor para colgar las luminarias, a la vez que refuerza y consolida la armadura de madera existente, adecuando su capacidad portante y su resistencia al fuego a las exigencias de la normativa actual.

La obra de reconversión modifica discretamente el exterior del edificio, que visto desde lejos mantiene casi invariada su apariencia original. Desde cerca, las huellas de la intervención rehabilitadora son más evidentes: muchas de las antiguas ventanas en cristalera que cerraban los huecos de las fachadas han sido sustituidas por otras nuevas. Las carpinterías originales son de madera, de dos hojas abatibles de eje vertical, partidas con baquetillas que forman cuadrículas. Las nuevas carpinterías, que son de aluminio, están cerradas con un sólo vidrio de grandes dimensiones; algunas de estas ventanas presentan una división horizontal, con carpintería a haces exteriores en la mitad superior y, en la mitad inferior, retranqueada, dejando visto el grosor del muro... [+]


Obra
Biblioteca pública en la casa-fábrica Torres Amat, Sallent, Barcelona.

Cliente
Servicio del Patrimonio, Diputación de Barcelona.

Arquitectos
Enric Batlle y Joan Roig.

Colaboradores
L. Maldonado (arquitecto); J. Bassas, A. Elizondo (aparejadores).

Contratista
Urcotex.

Fotos
M. Baldomà / Diputación de Barcelona J. Bernadó.