176 viviendas sociales en Villaverde, Madrid

David Chipperfield Architects  José María Fernández-Isla 


En el distrito de Villaverde, al sur de Madrid, un nuevo desarrollo residencial establece una trama ortogonal presidida por un amplio bulevar, en un ámbito donde hasta hace poco se levantaban las naves industriales de una extensa fábrica. La ciudad se halla sin consolidar, si bien los parámetros para el futuro barrio establecidos por el Plan Parcial son claros, y determinan para este bloque residencial la forma de U, la crujía de quince metros, la altura de ocho plantas y la cubierta a dos aguas; todo ello en un solar de 2.000 metros cuadrados.

Predeterminada la disposición en U desde el planeamiento, es el tratamiento exterior, que diluye la presencia de la cubierta y tiñe de tonos diversos la fachada, el que hace del bloque un volumen singular.

El cerramiento exterior está constituido por cajones de GRC teñidos en masa —que en el interior alojan armarios para las viviendas— entre los que alternan, casi al tresbolillo, huecos de suelo a techo a modo de balcones.

Asumiendo cada una de las premisas, el bloque, que aloja un total de 176 viviendas de protección oficial, interpreta la norma de forma que la solución final resulte rotunda y singular. Mientras los edificios vecinos adoptan el tejado simétrico a dos aguas rematando la última planta, el nuevo prisma funde fachada y cubierta, de forma que no se sabe dónde acaba una y dónde empieza otra. Hacia el exterior de la U, y en la mayor parte de la crujía, el cerramiento vertical se transforma en una cubierta baja y de escasa inclinación, mientras hacia el interior se bisela ligeramente a partir de la quinta planta y algo más pronunciadamente tras superar el último forjado. La plasticidad ganada mediante esta estrategia se ve reforzada con el ritmo variado de los huecos, diseñados a modo de ventanas-balcón con barandilla y troqueladas homogéneamente en cada cara del volumen. En las zonas donde prevalece el macizo se adivinan las cajas de escaleras, siendo el resto un plano profusamente calado que parece hablar de una gran diversidad de distribuciones y de una ausencia de jerarquía entre estancias: la habitual relación sala grande-ventanal, estancias menores (cocina o dormitorios)-ventana menor no se lee en fachada, si bien las viviendas (de uno, dos y tres dormitorios) muestran una regularidad modélica y ajustada al programa de vivienda protegida. El ‘secreto’ reside en un espacio intermedio, acristalado y solado de terrazo, que absorbe las distintas posiciones de las ventanas, de forma que en ninguna planta se repite el mismo orden, las salas reciben suficiente luz natural y los tendederos no actúan como tapones al quedar integrados en la terraza.

Los paneles prefabricados de cemento reforzado con fibra de vidrio, de diez centímetros de espesor y tonos terrosos que van del ocre al marrón confieren al prisma una vibración cromática que se ve reforzada en planta baja por la presencia de un pórtico de hormigón in situ teñido de azul petróleo. Acompañado por una banda ajardinada, esta pérgola indica el acceso al garaje y a los portales, amueblando el interior más doméstico de la U.


Cliente Client

Empresa Municipal de la Vivienda

Arquitectos Architects

David Chipperfield, José María Fernández-Isla

Colaboradores Collaborators

K. Carmody, A. Groarke, T. Hayatsu, K. Ohsugi, B. Tulkens, J. Wong, M. Zogrotzski; Matías M. Santolaya

Consultores Consultants

M. Linares (estructura structure); Santiago Sanz, Emilio Fernandez (ingeniería mechanical engineering); Jan F. Serrano (aparejador quantity surveyor)

Contratista Contractor

Begar

Fotos Photos

Roland Halbe