Casa Garoza 10,1, Muñogalindo
estudioHerreros  Juan Herreros 

Casa Garoza 10,1, Muñogalindo

estudioHerreros  Juan Herreros 


Construir un objeto de estética y tecnología contemporáneas e implantarlo en la naturaleza sin necesidad de domesticarla es un gesto más próximo al arte que a la tradición de la ‘construcción de la casa’ como acto clásico de la apropiación de un lugar; más próximo a levantarse sobre el suelo y mirar el horizonte que a roturar la tierra y hundir en ella sus raíces. Ésta es precisamente la ambición de la vivienda Garoza 10.1, concebida como un prototipo industrializado ampliable, adaptado al programa básico de sus habitantes, que podrá crecer según lo hagan sus necesidades o intereses. Esta primera fase se diseña en torno a un gran espacio interior en doble altura que acoge las funciones diurnas de estar, cocinar y comer. De momento, los rincones, altillos y espacios de transición ofrecen lugares para dormir, trabajar y almacenar junto con un zaguán y el baño. Al exterior, una terraza hace las veces de plataforma de observación y fragmento de paisaje artificial presidido por la casa.

Los materiales de acabado, la forma, y la distribución de los huecos podrán variar en proyectos sucesivos, pero la idea de base es provocar una integración por contraste más que por mimetismo. Así, se emplean materiales en fachada capaces de mutar de aspecto en función del ángulo de incidencia de la luz o de absorber los colores plomizos de los cielos invernales, haciendo que el aspecto de la vivienda sea diferente con el paso de las estaciones. Paralelamente, la forma de la casa también muestra qué le interesa del paisaje, hacia dónde quiere mirar, de qué orientación necesita protegerse. Los huecos, por último, adoptan un cierto tamaño y ubicación según su misión sea lograr luz, vistas, soleamiento o ventilación, sin que sea fácil reconocer desde el exterior la cualidad del espacio interior.

Construir esta casa en unos talleres en base a módulos de tres metros de anchura —dictada por la dimensión de camiones y carreteras—, y transportarla hasta su lugar de implantación e instalarla en una sola jornada, permite a los usuarios disponer de una calidad técnica ‘urbana’ en su vivienda: suelo radiante, domótica, sistemas avanzados de instalaciones sostenibles. Otras ventajas de este sistema de fabricación son proteger el paisaje de una puesta en obra agresiva; permitir que los procesos naturales, escorrentías y ciclos biológicos no queden interrumpidos por la cimentación; controlar el gasto; elegir los niveles de acabados entre una amplia gama; y plantearse una construcción por fases que, en el caso de activarse, no interrumpen la vida cotidiana, pues las nuevas partes se construyen lejos y se instalan en un día.


Arquitecto Architect

Juan Herreros

Colaboradores Collaborators

Verónica Meléndez (jefe de proyecto project director), Paula Vega, Alejandro Valdivieso, Margarita Martínez; Ramón Paradinas (aparejador quantity surveyor)

Contratista Contractor

IDM Sistemas Modulares, Modulab

Fotos Photos

Javier Callejas