Ministerio de Educación y Salud, Río de Janeiro
Oscar Niemeyer 

Ministerio de Educación y Salud, Río de Janeiro

Oscar Niemeyer 


Considerado un hito de la arquitectura brasileña, el edificio está rodeado de simbolismo y polémica. Simbolismo, porque con él se inauguró el uso de la arquitectura moderna como metáfora de las transformaciones políticas y económicas de Brasil iniciadas con la revolución de 1930 cuando, después de un golpe de Estado, Getúlio Vargas asumió el gobierno proponiéndose modernizar el país.

Tras la anulación de un concurso, en el que resultó ganador un proyecto de corte académico de Archimedes Memória, el ministro Gustavo Capanema convocó a Lucio Costa para desarrollar otra propuesta. Costa lideraba en aquella época transformaciones en la enseñanza de la arquitectura. Consciente de que era una misión colectiva y no individual, formó un equipo de profesionales escogidos que ya comenzaban a realizar trabajos más progresistas: Jorge Moreira, Affonso Eduardo Reidy y Ernani Vasconcellos, que también participaron en el primer concurso, presentando propuestas modernas, además de Carlos Leão (socio de Costa) y Oscar Niemeyer, aprendiz en su estudio. 

Costa también convenció a los políticos de que invitaran a Le Corbusier para darles directrices del proyecto y de la elección del solar del ministerio y el campus de la ciudad universitaria (que no fue ejecutado). En 1936, Le Corbusier pasó cuatro semanas en Río de Janeiro y Niemeyer, por dibujar bien, fue nombrado su asistente directo.

Le Corbusier propuso dos proyectos para terrenos diferentes que no fueron escogidos. Con su regreso a Europa, el equipo brasileño creó el plan definitivo, que ocupó una parcela sobre el típico paisaje urbano de manzanas, con edificios alineados, sin espacios laterales y patios en el centro. El edificio utiliza algunos preceptos corbuserianos, tales como la planta baja libre, los brise-soleil, la cubierta ajardinada, los pilotis, etc. Se deben también a Le Corbusier algunos conceptos que después fueron incorporados a la arquitectura brasileña, como el uso de azulejos y de la piedra brasileña.

La planta en T conjuga dos volúmenes de alturas diferentes: en la parte baja, un bloque de una planta sobre columnas, donde están los accesos, el auditorio y el área de exposiciones; el otro ala, la torre administrativa de 14 plantas más ático, con tres líneas de pilares de sección circular, paños de vidrio en la fachada sudeste y lamas horizontales regulables de amianto en la noroeste. Niemeyer fue el responsable de algunas sugerencias decisivas del proyecto, como la altura de los pilares, que pasó de 4 a 10 metros y dio origen al concepto de monumentalidad en la arquitectura brasileña... [+]