Edificio de Previsión Española, Sevilla
Rafael Moneo 

Edificio de Previsión Española, Sevilla

Rafael Moneo 


La sede de Previsión Española pretende incorporarse al acervo arquitectónico sevillano sin aspavientos, sin llamar la atención; ser respetuosa con la ciudad, integrarse en el trazado y adecuarse a él mediante la elección de la escala justa.

La estructura formal de Previsión Española no es muy diversa de aquella que presentan tantos edificios públicos sevillanos: la configuración horizontal tripartita —zócalo, planta noble y planta alta- es el soporte de la imagen de muchos palacios. Planteadas así las cosas, la composición debía, por tanto, ayudar al trazado de un edificio continuo, ligado por definición a la geometría de la ciudad.

Tales tipos de estructuras formales con frecuencia hacen del portal de entrada una cuestión fundamental, y así ocurre también en la sede de Previsión Española. La fachada parece recuperar la condición de muro que encierra y protege un recinto, en clara alusión a la muralla de la ciudad, condición reforzada por la limpia esquina, que desde su condición geométrica parece aludir a la que se define en el dodecágono de la cercana Torre del Oro.

La delicada trama que se produce con la alternancia de hiladas en el estricto plano vertical con otras rehundidas con relación a dicho plano, se prolonga según tres estratos horizontales.

El primero —el que coincide con la planta baja— se constituye mediante un zócalo de piedra granítica, una serie de pilares cuadrangulares girados, para poder anclar en los vértices una reja de fundición continua, y una serie de hiladas horizontales hasta alcanzar la cota de 5,40 metros, en la que se dibuja, mediante un vaciado, una serie de huecos de reducidas dimensiones.

Los relieves de fundición son un notable complemento de la reja, enriquecen plásticamente las entradas y rememoran, en su condición de espejos de un paisaje urbano ya inexistente, lo que fue este lugar en el pasado.

El segundo es el que coincide con la planta noble, y se estructura como una sucesión de vanos en los que se alternan columnas de mármol con semicolumnas de ladrillo aplantillado, protegiéndose los huecos con persianas de librillo, al tiempo que una reja de fundición, con igual dibujo que la de planta baja, se presenta como defensa del balcón; una comisa de hormigón blanco abujardado protege los huecos y dibuja con fuerza una horizontal tan sólo interrumpida por la proa retablo.

El tercero, correspondiente a la segunda planta, se produce tras la cornisa y se constituye mediante un parapeto continuo de mármol blanco en el que reposan una serie continua de columnillas que prolongan el sistema de soportes verticales de la fachada y dan apoyo a una potente cornisa que se proyecta como plano horizontal en atrevido vuelo para rematar con fuerza el edificio y establecer un diálogo con la cornisa más baja.

El examen de las plantas revelará que la sensibilidad a los cambios de geometría que sugiere el estricto respeto a las alineaciones es quizá la característica formal más acusada de su trazado. La puerta de entrada sobre la proa-retablo se convierte en generatriz de los espacios interiores. Desde ella cabe entender el sesgo de los corredores, a los que se confía la organización de un espacio de trabajo cuya célula última es el despacho.

En la planta baja los episodios singulares —muralla, pasajes, corredores, porches, etcétera— juegan un papel preponderante y acaban integrados en la compleja geometría a que obliga el respeto a tantos vínculos.

La entreplanta enlaza los dos cuerpos del edificio a la vez que ayuda a resolver los vacíos sobre la rampa del aparcamiento.

Los núcleos de comunicación verticales se convierten en auténticos protagonistas del trazado de la planta noble, donde se aprecia también el esfuerzo realizado para distinguir claramente las funciones del programa.

Por último, el empleo de determinados materiales y el tratamiento dado a los mismos se hizo en función del rechazo a la mímesis y la búsqueda de una sintonía con la tradición local.

El ladrillo prensado y aplantillado convive con el mármol de Macael; las rejas y celosías de fundición, con las persianas de librillo; la cubierta de teja tradicional, con la estructura de hormigón; todo ello contribuye a dar vida a un edificio que pretende evitar tanto los excesos del pintoresquismo populista como las radicales exigencias vanguardistas... [+]


Cliente Client

Previsión Española de Seguros ‘Previsión Española' Insurance Company

Colaboradores Collaborators

Pedro Feduchi, Luis Moreno Mansilla, proyecto project Gonzalo Díaz-Recasens, Antonio Cueto, Francisco González Peiró (aparejador technical architect), dirección de obra site supervision.

Consultores Consultants

Mariano Moneo (ingeniería engineering); O.T.D. (asesores técnicos technical consulting).

Maquetistas Modelmakers

Juan de Dios Hernández, y Jesús Rey.

Contratista Contractor

Ocisa.

Fotos Photographers

Dida Biggi e Hisao Suzuki.