Colegio Brains María Lombillo en Madrid


En el número 5 de la calle María Lombillo de Madrid se sitúa este colegio, obra del estudio madrileño dirigido por José María de Lapuerta y Paloma Campo. El diseño del edificio de bachillerato de nueva planta está enfocado hacia la estrategia Passivhaus. Además de aulas diáfanas y ampliables, la construcción genera espacios de encuentro e incorpora un graderío-biblioteca abierto a un jardín elevado. Combinando vidrios serigrafiados con colores verdes y superficies espejadas, el edificio busca ser un modelo de referencia en el aprendizaje de los alumnos sobre la eficiencia y la sostenibilidad, haciéndoles partícipes de los ciclos y procesos energéticos de la construcción. Por ello, se dejan visibles y accesibles la llegada de los pozos canadienses al recuperador de calor, los paneles fotovoltaicos, y los controles de CO2 mediante pantallas informativas al entrar en el edificio.

Se parte de la premisa de que el colegio altamente eficiente pueda funcionar desconectado de la red, donde prácticamente toda la energía consumida procede de fuentes renovables. Para ello, se disponen en cubierta paneles fotovoltaicos, que generan energía eléctrica para el autoconsumo. El diseño parte de una condición de baja demanda energética de calefacción y refrigeración, a través de un fuerte aislamiento continuo sin puentes térmicos, un alto nivel de hermeticidad en toda la envolvente al paso del aire, y altas calidades en el acristalamiento, con vidrios tripalit en la fachada norte. Además de estos requisitos indispensables en Passivhaus, el edificio se diseña teniendo en cuenta la compacidad, el control de la orientación y del viento y la integración de la vegetación. Además, un sistema de ventilación con recuperación de calor garantiza una óptima calidad y la renovación del aire interior.