Casa del Lector

Ensamble Studio 


El antiguo Matadero de Madrid se ha transformado hoy en un foco de creación contemporánea de referencia para la ciudad, gracias a los múltiples concursos que, a lo largo de estos últimos años, se han convocado para darle una nueva vida a sus 148.000 metros cuadrados. El proyecto de la Casa del Lector es el resultado de uno de estos concursos, celebrado en 2006 y cuyo objeto fue la reforma de las naves 13, 14, 17b y 17c de la vieja dotación.

La propuesta mantiene el carácter fabril del conjunto mediante la imposición de un nuevo orden que se inserta en las naves preexistentes. La confluencia y relación del nuevo sistema y el antiguo conforma el espacio resultante.

Se establecen dos niveles físicos, perceptivos y de actividad, que configuran entre sí un escenario cambiante. El plano superior, construido con vigas prefabricadas de hormigón pretensado de 40 toneladas de peso, constituye un ámbito destinado a la investigación y al trabajo. Frente a la estructura basilical de las naves —longitudinal, ligera y metálica— los puentes de hormigón se insertan atravesando los huecos existentes y cosen el espacio transversalmente, dotando de unidad al conjunto formado por las naves 13 y 14, que hasta ahora habían sido edificios independientes. El plano inferior participa, sin someterse a él, del ritmo pautado por el nivel superior. Dinámico y mudable, acogerá las actividades de difusión cultural, permitiendo su futura redescripción.

La nave 17c acoge un área de oficinas, mientras que en la nave 17b se ubica un auditorio. La cubierta a dos aguas del auditorio se reconstruye, manteniéndose así el perfil original de la nave. El interior, sin embargo, se envuelve, reviste y baña de luz a través de un arco generado por lamas de aluminio.

La paleta material utilizada en la intervención, da cuenta, por su parte, de la tradición industrial del conjunto del antiguo Matadero de Madrid. Granitos, acero, hormigón prefabricado, visten el espacio.

Antón García-Abril (autor del proyecto); Débora Mesa (arquitecto asociado); Marina Otero, Elena Pérez, Ricardo Sanz, Alba Cortés (arquitectos colaboradores); Javier Cuesta (arquitecto técnico); Fundación Germán Sánchez Ruipérez (promotor); Ensamble Studio (fotos).