Centro de Altos Estudios Musicales, Santiago
Ensamble Studio 

Centro de Altos Estudios Musicales, Santiago

Ensamble Studio 


Próxima al centro histórico de Santiago, en un punto intermedio entre la plaza del Obradoiro y el Auditorio de Galicia, se encuentra la finca Vista Alegre, un generoso parque transformado en campus universitario. Aislado de la ciudad por un sólido muro de piedra, concentra edificios destinados a actividades académicas y de investigación. Entre ellos se levanta el nuevo Centro de Altos Estudios Musicales, donde perfeccionan su educación los músicos de la Orquesta Sinfónica de Galicia. Tanto la volumetría como la altura, ocupación y materiales a emplear quedaban estipulados en las bases del concurso abierto en el que esta propuesta resultó ga-nadora. Su diseño implicaba, además, un ejercicio de diálogo y autonomía respecto al Centro de Es-tudios Avanzados, que, con dimensión y materiales similares, se ubica a escasos metros.

En un entorno ideal —un jardín enclavado en el casco urbano— la escuela de estudios musicales encuentra acomodo en una caja pétrea, cuya fachada de siete bandas alterna llenos y vacíos como las notas de un pentagrama.

Buscando enraizar el proyecto en la memoria histórica y natural del lugar, el nuevo pabellón adquiere la imagen de una caja de piedra, cuya lectura varía en función de la distancia desde la que se observa: en la lejanía semeja una roca que recorta su perfil contra el tapiz verde intenso que cubre la finca; en un plano medio, el prisma antes perfecto se desdibuja y sus aristas se deforman por efecto de la luz y de la superficie irregular de las lajas de granito; la proximidad permite apreciar las incisiones practicadas en el volumen, que responden al funcionamiento interior de la escuela.

Un gran basamento de hormigón contiene en los dos niveles inferiores los accesos y las salas de mayor tamaño: auditorio, electroacústica y percusión se han enterrado para mejorar las condiciones de sonoridad y aislamiento, y posibilitar la asistencia de un público numeroso. Los tres niveles superiores se ordenan por coronas, reduciendo su tamaño y su carácter público conforme aumentan en altura. Un anillo interior da acceso a las aulas de cada planta hasta alcanzar la última, donde se ubican las cabinas de estudio y los despachos de profesores.

Las cuatro caras varían: un ventanal ilumina a ras de suelo el vestíbulo público en la fachada este, mientras dos profundas grietas surcan los paños norte y sur. La cara oeste ofrece completa su composición pétrea.

La sillería de las cuatro caras se compone de piedras abiertas a la contra, buscando el plano de es-tereotomía natural para que alcance su máxima expresión como material constructivo. Las piezas ocupan siete bandas horizontales hasta completar la altura total de los paños, dejando entre ellas holguras variables que se convierten puntualmente en los huecos del prisma. Éstos se pueden leer como incisiones luminosas o como sombras. Dos grietas verticales surcan las caras norte y sur —esta última muerde además la cubierta—, relevándose en la misión de llevar al interior las resonancias del entor-no: la carballeira, el agua y la luz galaica.


Cliente Client

Consorcio de la Ciudad de Santiago

 Arquitectos Architects

Antón García-Abril & Ensamble Studio: B. Angelini, E. Martín, A. Osés, C. Gans, D. Mesa, A. Toledo, G. Sevillano, J. Gramse, N. Marí

Colaborador Collaborator

J. Cuesta (aparejador quantity surveyor

Consultores Consultants

Antonio Reboreda (estructura structure); Obradoiro Einxenieros (instalaciones mechanical engineering); Granichan(cantería stonework)

Contratista Contractor

OHL

Fotos Photos

Roland Halbe