Tomás Iglesias Public School, Conil de la Frontera
Jesús Orúe  Pedro Ledo  Germán López Mena 

Tomás Iglesias Public School, Conil de la Frontera

Jesús Orúe  Pedro Ledo  Germán López Mena 


El colegio se emplaza en la manzana destinada a uso docente del Plan Parcial Sector D de Conil de la Frontera, en la zona de crecimiento al norte de la ciudad. El solar, de unos 8.000 metros cuadrados de superficie, tiene forma de triángulo rectángulo y presenta una fuerte pendiente con caída en dirección este-oeste.

El solar se divide en seis plataformas paralelas y escalonadas para absorber el desnivel existente. La primera de estas bandas es una plaza alargada en la que se alzan los restos de dos antiguos molinos entre alineaciones de árboles. En los días de clase, parte de la plaza funciona como aparcamiento para el personal del colegio; en general es un espacio público arbolado, desde el cual se puede acceder al colegio por dos entradas: una permite el acceso independiente a la biblioteca y sala de usos múltiples, con objeto de posibilitar su uso por la comunidad en horario no lectivo sin necesidad de recorrer otras partes del edificio. La edificación se ha concebido como un paralelepípedo de planta rectangular, con las fachadas de mayor longitud paralelas a la plaza. Esta localización y forma compacta libera el solar, sobre el que se disponen sucesivamente el patio, las dos pistas deportivas y el huerto escolar. El edificio se concibe como pieza articuladora entre la parte alta (plaza pública) y la parte baja (zona de pistas), y resuelve los importantes desniveles existentes absorbiéndolos en su interior. Un espacio localizado longitudinalmente en la parte central del edificio solventa mediante rampas las circulaciones verticales de conexión entre las distintas plantas del edificio. La iluminación vertical a través de lucernarios practicados en cubierta y la luz horizontal de los paneles de fachada, cualifican este espacio como lugar de relación, que organiza los usos de las distintas plantas, diferenciando claramente las zonas de aulas de los usos comunes o singulares.

Volumétricamente, la edificación proyectada expresa la complejidad del programa funcional y de la topografía de la parcela a través de la fragmentación en dos piezas (cuerpo docente y vivienda del conserje) sin perder el carácter unitario de la actuación, garantizado por la presencia de una plataforma bajo la cual se sitúan el porche, vestuarios y gimnasio.

Mediante una situación estratégica en el solar y la voluntad de contribuir al espacio público, esta pieza cualifica un entorno de escaso interés urbanístico y arquitectónico... [+]


Obra

Colegio público Tomás Iglesias, Conil de la Frontera, Cádiz.

Cliente

Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Arquitectos

Jesús Orúe, Pedro Ledo, Germán López Mena

Colaborador

Alejandro Vozmediano.

Contratista

UTE Garasa; Dizu SL; Jubuconsa.

Fotos

Fernando Alda.