Centro cultural y auditorio del Kursaal, San Sebastián
Rafael Moneo 

Centro cultural y auditorio del Kursaal, San Sebastián

Rafael Moneo 

 ON UNA CONFIGURACIÓN dominada por los ras-gos excepcionales de su enclave geográfico,

Con una configuración dominada por los rasgos excepcionales de su enclave geográfico, San Sebastián también debe parte de su actual fisonomía al muro de costa que en 1919 hizo posible la construcción del barrio de Zurriola. Una parcela singular del vecindario recién creado —el punto de encuentro entre el ensanche, el río y el mar— fue el lugar elegido para levantar el Gran Kursaal, el casino convertido en cine tras la prohibición del juego por Primo de Rivera. Sendos concursos en 1965 y 1972 intentaron explotar la visibilidad del solar para fines más lucrativos, hasta que en 1990 se decidió ubicar en él —con el edificio ya derruido— el auditorio y centro de congresos de la ciudad.

Con una geometría inspirada en la escollera del muro de costa, los volúmenes translúcidos del centro de congresos se levantan como rocas varadas al final de la ría que no pertenecen a la ciudad sino al paisaje.

El proyecto se aborda como un accidente geográfico más de este tramo privilegiado del litoral. Inspirado en la escollera que formaba parte del muro de costa, los volúmenes del auditorio y de la sala de congresos emergen como dos rocas que hubieran quedado varadas en la desembocadura del río y no formaran parte de la ciudad sino del paisaje. Sus masas compactas y estrictas se definen a partir de una piel de vidrio que se presenta densa y opaca durante el día, para transformarse en translúcida y luminosa al caer la noche. La plataforma que une ambas piezas se plantea como un hito en el camino, como un incidente del paseo que se extiende entre los montes Urgull y Ulía. Bajo la gran marquesina que prolonga esta base, el acceso al conjunto aparece flanqueado por los espacios de exposición, las tiendas y el restaurante que forman el frente urbano hacia la avenida de Zurriola, articulando con piezas de menor escala el encuentro entre el tejido urbano y la geografía.

La presencia del nuevo Kursaal en la bahía donostiarra se confía a la doble envolvente de vidrio translúcido que protege los cuerpos revestidos de madera de las salas principales. Con una curvatura que distancia su apariencia de la del muro-cortina convencional, estas piezas formadas por lunas de seguridad unidas con butiral están sustentadas por una estructura de aluminio que alberga las instalaciones. Inscritos con una ligera asimetría en estos prismas opalescentes, los auditorios se dimensionan desde criterios acústicos: una planta de proporciones próximas al doble cuadrado, techos planos y alturas que garantizan diez metros cúbicos de aire por espectador. En el vacío existente entre las salas y la carcasa exterior se desarrollan los vestíbulos, que ofrecen vistas del entorno y prolongan al interior el paseo junto a la playa como escenario de la vida social, donde se acude a ver y ser vistos.[+]

Las salas se proyectaron siguiendo criterios acústicos, con plantas de proporciones cercanas al doble cuadrado, techos planos y alturas libres que garantizan unos diez metros cúbicos de aire por cada espectador.


Arquitecto(s)

Rafael Moneo

Cliente Client

Centro Kursaal-Kursaal Elkargunea 

Arquitecto Architect

Rafael Moneo

Colaboradores Collaborators

Luis Rojo, J. Inaba, A. Borges, B. Price, E. Gould, C. Creppell, N. Chen, A. Ho, I. Quemada, E. Belzunce,F. Iznaola, J. Kleihues, L. Díaz Mauriño, A. Zanetti, R. Robinowitz 

Consultores Consultants

Javier Manterola, Jesús Jiménez Cañas (estructura structure); Higini Arnau (acústica acoustics

Contratistas Contractors

Dragados, Amenabar y Urssa, Altuna y Uría

 Fotos Photos

Duccio Malagamba