Casa Ferrer-Vidal, Viladrau
Jordi Garcés  Enric Sòria 

Casa Ferrer-Vidal, Viladrau

Jordi Garcés  Enric Sòria 


La parcela de 4.000 metros cuadrados donde se sitúa esta vivienda de una sola planta es un terreno en pendiente orientado al sur y con unas magníficas vistas hacia el Montseny. El edificio, con una superficie total de 300 metros cuadrados, está posado en el bancal superior de los tres que configuran la propiedad y responde a un desarrollo lineal que se fracciona y quiebra en función de las mejores vistas, de la privacidad entre los diferentes sectores de la casa y de la obtención de un volumen más grácil. Dentro de este desarrollo secuencial, el programa se divide en dos cuerpos independientes, uno que alberga las estancias principales y que se quiebra a su vez en dos alas diferenciadas, y otro más pequeño, ligeramente separado del anterior, que contiene el garaje y un pequeño estudio. Ambos cuerpos responden, sin embargo, a una misma concepción y están cubiertos por un tejado a una sola agua que se inclina hacia la vía superior del solar. Esto da lugar a una sección triangular que permite alcanzar una gran altura interior en la zona próxima a la fachada principal, donde todas las estancias abren hacia el paisaje a través de puertas acristaladas protegidas por persianas batientes.

El acceso principal, que se produce desde la vía inferior, se realiza por la zona de encuentro de las dos alas del cuerpo mayor. La dislocación de la planta se expresa aquí en un pliegue angular de la fachada, que forma una proa hacia el paisaje. Cuando las persianas que envuelven esta proa están plegadas, la parte superior aparece como un dramático voladizo que señala esa zona de acceso y de estancia. En tomo a este punto de articulación gravitan las estancias vivideras, mientras que los dormitorios se sitúan en los extremos de las dos alas.

El tratamiento exterior de las fachadas a base de un terso revoco blanco, con el que se funden las persianas de aluminio también blancas, contribuye a otorgar todo el protagonismo a la volumetría, mientras que la cubierta de teja árabe, visible tan sólo desde la vía superior, constituye junto con los huecos el principal elemento diferenciador entre las dos fachadas. Así, la que abre hacia el paisaje se presenta como un plano horizontal recortado por las sombras de los huecos y del gran pliegue central. En la fachada posterior, por el contrario, las fracturas y retranqueos, junto con los faldones de la cubierta, crean una imagen llena de referencias a la arquitectura popular, reforzada por el pequeño patio que se crea junto a la vía. Los revestimientos laterales de madera y los portalones del mismo material correspondientes al garaje y al acceso posterior introducen un contraste de texturas...[+]


Cliente Client
Ferrer-Vidal

Arquitectos Architects
Jordi Garcés, Enríe Soria 

Colaboradores Collaborators
Soto/Fibla (proyecto project); Joan Genis (dirección de obra site management) 

Contratista Contractor
A. Rabat

Fotos Photos
Lluís Casals