Ampliación del Museo Picasso, Barcelona
Jordi Garcés 

Ampliación del Museo Picasso, Barcelona

Jordi Garcés 


Formado por  sucesivas adiciones llevadas a cabo desde los años sesenta, el Museo Picasso de Barcelona pasa desapercibido entre el caserío intrincado que caracteriza el céntrico barrio de CiutatVella. Conservando sus carcasas —marcadas por el ritmo fragmentado de las medianeras— dos caserones se suman ahora a las fincas ya rehabilitadas en los números 15, 17 y 19 de la calle Montcada, prolongando el museo en dirección a la iglesia de Santa María del Mar. La nueva actuación incorpora asimismo un sector en planta baja del número 17 no disponible hasta la fecha, consiguiéndose aumentar la superficie total del museo en más de un cincuenta por ciento.

Dos nuevas fincas se suman a los palacios ya habilitados, proponiendo en planta baja un corredor de libre acceso paralelo a la calle que funde el museo con la ciudad.

Con el fin de fundir aún más el museo con la ciudad, la planta baja es de libre acceso en los cinco palacios, prolongando así el espacio público en el interior de la manzana. Un corredor lineal paralelo a la calle se consolida como eje vertebrador en todos los niveles, concatenando el espacio expositivo en una experiencia única. Las nuevas fincas se dedican íntegramente a exposiciones temporales y esta operación permitirá reorganizaren las dependenciasan-teriormente restauradas los tres sectores clásicos de de este tipo de instituciones: los servicios externos a ras del suelo, la exposición permanente en la primera planta y los servicios internos en el piso superior; un tercer nivel —que sólo ocupa parte de la superficie— alberga las instalaciones de aclimatación y mantenimiento. La nueva superficie disponible en la finca número 19 permite instalar la cafetería y la sala de conferencias en contacto con el jardín que esponja el denso tejido urbano característico de la Ciutat Vella. El traslado de la cafetería permite además abrir un pasaje en el número 17 —transversal al corredor antes mencionado— que comunica la calle con el jardín interior y refuerza así la dimensión pública y permeable de la planta de acceso.

El traslado de la cafetería permite abrir en su antigua ubicación un pasaje transversal al corredor principal que comunica la calle con el jardín interior, reforzando así el carácter permeable de la planta baja.

El museo conforma con algunas fachadas nuevas de hormigón visto un ámbito público posterior compuesto por los espacios libres del museo y una plaza colindante que asume así un papel protagonista en la regeneración del entorno. El frente a la calle Montcada por su parte acusa la regeneración interna en la definición constructiva de unos huecos que, manteniendo las proporciones y el ritmo existentes, hablan con materiales contemporáneos del nuevo uso expositivo. Con estas medidas, que afectan tanto a las fachadas como a la composición de la planta, el proyecto transforma en gesto urbano lo que podía haber quedado en una mera transformación interna, acercando el arte al ciudadano.


Arquitecto(s)

Jordi Garcés

Cliente Client 

Ayuntamiento de Barcelona 

Arquitectos Architects 

Jordi Garcés

Colaboradores Collaborators 

Meritxell Inaraja, Rafael Soto 

Consultores Consultants

J G Asociados (instalaciones mechanical engineering

Contratista Contractor

F. Closa Alegret

Fotos Photos

Lluís Casals