Ayuntamiento y centro municipal, Säynätsalo
Alvar Aalto 

Ayuntamiento y centro municipal, Säynätsalo

Alvar Aalto 


La muerte de Aino señaló un punto de inflexión en la vida y en la carrera de Alvar Aalto, y coincidió con un momento de relativo alejamiento de los planteamientos más directamente sociales, tanto en lo relativo a los ámbitos de investigación como a las tipologías abordadas. Así, cada vez fue cobrando más importancia en su obra el edificio público monumental, concebido como el último reducto de la arquitectura con el que establecer un ejemplo de equilibrio entre fuerzas sociales en pugna. Realizado en 1949, el proyecto para Säynätsalo constituye en cierto modo la traducción arquitectónica de este cambio de rumbo.

El primer contacto de Aalto con la pequeña isla de Säynätsalo, situada en el lago Paijánne, se había producido en 1942, cuando la corporación municipal le había encargado la realización de un plan de ordenación. El plan, desarrollado entre 1942 y 1947, contemplaba una serie de bloques escalonados en torno a un gran espacio triangular y un pequeño centro municipal en forma de manzana casi cerrada que remataba el conjunto en su cota más alta. Aunque el plan no llegó a realizarse, las autoridades se plantearon la construcción del ayuntamiento, para lo cual convocaron un concurso restringido. En enero de 1949, Aalto lo ganó con una propuesta llamada significativamente ‘Curia’.

Formado por cuatro alas que encierran un patio elevado, a cuyo interior se accede por dos esquinas, el proyecto es, entre todos los del arquitecto, el que más literalmente responde a la idea de las ‘villas en colina’ que tanto le habían impresionado en sus viajes a Italia. La cuidadosa composición de los diversos cuerpos, dominados por la ‘torre’ de la sala del concejo, evoca ciertamente un compacto perfil urbano. Tanto el patio central de Säynätsalo como la altura interior de 17 metros de la sala del concejo no correspondían en realidad a las necesidades puramente funcionales de la minúscula corporación local. Sin embargo, la profunda convicción de Aalto respecto a la importancia de la expresión formal de los valores cívicos y sociales le llevó a volcarse en las cualidades simbólicas de aquellos elementos.

Al igual que en la villa Mairea, el proceso seguido por Aalto a partir de esta composición general consiste en la superposición de capas sucesivas de detalles a diversas escalas, incrementando la densidad y la riqueza del conjunto sin reducir su fuerza. De este modo, episodios como la escalinata que parece desbordar el patio por una de las esquinas o las complejas vigas de aspecto medieval de la sala del concejo son sólo los más visibles dentro de esta gama jerarquizada y compleja de elementos... [+]