La geometría de esta casa proyectada por Kersten Geers y David van Severen y ubicada en Matarraña (Teruel) se explica por el propósito de disfrutar al máximo de su entorno agreste a través de una visión panóptica de 360º. Como si fuera un platillo volante, el edificio circular de 45 metros de diámetro se posa sobre el suelo virgen de un collado, y abre un claro de rigurosa geometría en el bosque mediterráneo. La superficie total construida es de 450 metros cuadrados, pero de ellos sólo una parte menor se ocupa con espacios cerrados: tres habitáculos situados en sendos puntos opuestos de la planta circular, cuyos lados exteriores, opacos, siguen la traza de la circunferencia, mientras que los interiores, permeables, se corresponden con las cuerdas de dicha circunferencia. El resto de la superficie de esta casa autosuficiente desde el punto de vista energético funciona como una pérgola bien sombreada y ventilada que responde a la llamada del paisaje y, a su manera, da crédito a la utopía mediterránea de la vida al aire libre.


Obra Work

Solo House

Cliente Client

Solo Houses (Christian Bourdais)  

Arquitectos Architects

OFFICE Kersten Geers David Van Severen / Kersten Geers, David Van Severen (socios partners); Jan Lenaerts, Inga Karen Traustadottir, Pierre Gernay, Jacopo Lugli, Joshua Braegger, Santiago Giusto (equipo team)

Colaboradores Collaborators

Diogo Porto (arquitecto local architect of record)

Consultores Consultants

UTIL Struktuurstudies (estructura structure)

Superficie construida Built-up area

472 m²

Fotos Photos

Bas Princen, Twentyfour-seven