Museo de Arte Chichu, Naoshima
Tadao Ando 

Museo de Arte Chichu, Naoshima

Tadao Ando 


La isla de Naoshima acoge desde 1992 el Museo de Arte Contemporáneo Naoshima, que convirtió estas 800 hectáreas de tierra rodeadas por el mar interior de Seto —al suroeste de Osaka y sólo accesibles por ferry— en un destino turístico de corte cultural. La parte norte de la isla alojaba desde tiempo atrás una refinería, pero cuando la editorial Benesse inauguró en el sur el museo y tres años más tarde una ampliación de uso hotelero, la condición de la isla cambió y muchas agencias pasaron a incluirla en sus circuitos turísticos.

El Museo Chichu, con una superficie de 2.500 metros cuadrados, viene a consolidar esta vertiente turístico-cultural del lugar. Chichu significa ‘dentro de la tierra’, y el centro aloja en galerías excavadas en lo alto de una colina la obra de tres únicos artistas: el impresionista Claude Monet y los contemporáneos Walter De María y James Turrell. El museo se distribuye en dos alas: una aloja la entrada y los espacios auxiliares, y la otra la exposición propiamente dicha. Se accede al interior del complejo tras caminar junto a un muro de hormigón armado que, ligeramente desprendido de la ladera, constituye una suerte de fachada principal. Tras cruzarlo a través de su único hueco, el visitante avanza por un paso atrincherado hasta el vestíbulo, en una semipenumbra que lo prepara para un recorrido entre muros de hormigón orquestado por la presencia puntual de la luz natural. Todavía en el ala de entrada, un patio hundido de planta cuadrada constituye el primer reencuentro con la tierra: en él crecen tallos de una especie parecida al bambú. Como ocurre a menudo en Japón, este jardín se contempla pero no se pisa, y el visitante lo recorre por sus cuatro lados obteniendo múltiples perspectivas. Desde aquí, una segunda trinchera conduce hasta el patio triangular, ya en el ala de exposición, que articula las áreas de los tres artistas. Este patio, con la mayor altura de todo el museo, se percibe a través de las grietas diagonales esculpidas en sus lados. Tanto el comisario del museo —para las salas dedicadas a Monet— como los otros dos artistas, participaron activamente en el diseño de los espacios que iban a ocupar. El hormigón, siempre visto, tiene como misión componer espacios neutros en los que la luz y la presencia alternada del cielo y las obras constituyen los puntos de atracción del recorrido.

Desde el exterior sólo se perciben los contornos del hormigón con que se construyen los patios, visibles como figuras geométricas diseminadas en la tierra sin dirección ni orden aparente. Se conserva así intacta la belleza del paraje, incluidas las salinas próximas y la visión del mar interior de Seto... [+]


Cliente Client

Naoshima Fukutake Art Museum Foundation

Arquitecto Architect

Tadao Ando

Colaboradores Collaborators

Kazuya Okano, Kanya Sogo

Consultores Consultants

Gross Max (paisajismo landscape); Tadao Ando, Kajima Corporation (estructura e instalaciones structure & mechanical engineering)

Contratista Contractor

Kajima Corporation

Fotos Photos

Mitsuo Matsuoka