Situada a las afueras de la ciudad india de Auroville —una zona afectada por agudos problemas sociales y medioambientales—, esta casa proyectada por Anupama Kundoo se ha concebido como un laboratorio de técnicas sostenibles. La casa tiene dos crujías cubiertas con bóvedas de sección parabólica rebajada, que se disponen entre tres cuerpos más pesados, delimitados por gruesos de carga, y que hacen las veces de espacios servidores. Los muros de carga son de tierra compactada y tienen un 5 % de cemento, lo cual mejora su resistencia y su comportamiento frente a la lluvia.

 Por su carácter modular, esta solución favorece la rapidez de ejecución, de manera que un equipo de cuatro obreros puede construir al día una tongada de 2,2 metros de longitud y 23 centímetros de altura. Por su parte, las bóvedas se resuelven con losas de casetones cerámicos y sistemas tabicados. Para apoyar el empleo local, toda la casa se ha construido con obreros y artesanos de la región.