
La exquisita exposición londinense de Renzo Piano estuvo más orientada a los cognoscenti que a los legos. Los arquitectos ya familiarizados con la obra del maestro de Génova disfrutaron con la sobria presentación de dieciséis edificios esenciales sobre las mesas que se alineaban en las dos salas laterales, sobre las que sobrevolaban piezas y elementos, y aún más con la colosal isla de madera de la sala central, donde Piano y Shunji Ishida habían dispuesto maquetas a la misma escala del centenar largo de proyectos realizados por la oficina a lo largo de medio siglo. Sin embargo, el público general tuvo que echar de menos las fotografías de gran tamaño que mejor aproximan la experiencia de los edificios, explicados allí con gran profusión de documentos técnicos y fragmentos de detalles cuya belleza escultórica no los hace menos herméticos para los no profesionales. En todo caso, la muestra llevaba por título ‘The Art of Making Buildings’, y eso lo consiguió admirablemente. La arquitectura de Renzo Piano está basada en ese arte de construir, pero también en el arte de interpretar las necesidades, el comportamiento y el bienestar de los que la habitan...[+]