En 1966, Louis Kahn recibió el encargó de diseñar un museo para la colección de arte legada por el empresario Kay Kimbell a la ciudad de Fort Worth. Inaugurado por el propio maestro en 1972, el Kimbell está formado por un conjunto de láminas de hormigón armado con forma de bóvedas de cañón. Cuatro décadas después, las necesidades de ampliación han llevado a la construcción de un nuevo edificio que ha diseñado Renzo Piano en diálogo con el existente. Con espectaculares vigas de madera de más de treinta metros, el nuevo pabellón consigue duplicar la superficie expositiva del museo, desarrollando la mayor parte del programa bajo rasante, cubierto por áreas ajardinadas.