Centro Cultural Óscar Domínguez, Santa Cruz de Tenerife (en proyecto)
Herzog & de Meuron 

Centro Cultural Óscar Domínguez, Santa Cruz de Tenerife (en proyecto)

Herzog & de Meuron 


El Centro Cultural se convertirá en un espacio dinámico, dirigido a gente de todas las edades y de variados intereses. Para conseguirlo, la arquitectura potencia que las distintas actividades y espacios del centro se entremezclen con fluidez. El acceso será posible desde cada flanco del edificio, y un camino peatonal lo atravesará diagonalmente para enlazar la parte superior del Puente General Serrador con la ribera del Barranco de Santos.

Un espacio triangular poco común, abierto y accesible para todo el mundo, configurará una nueva plaza, que podría llamarse Plaza Óscar Domínguez, y cuya principal característica será la de introducir a los visitantes en el edificio. El vestíbulo se organiza como una continuación espacial de la plaza; en él se distribuyen generosamente la cafetería del museo, la tienda y los mostradores de recepción. Superados éstos, una gran escalera de caracol conecta con los niveles superior e inferior. El superior contiene salas de varias dimensiones iluminadas cenitalmente y adaptadas a los condicionantes de la colección Óscar Domínguez; el inferior dispone de una gran superficie que puede subdividirse para acomodar las exposiciones temporales.

Atravesando la nueva plaza los visitantes se encontrarán con los espacios llenos de luz de la Biblioteca Insular. Su sala de lectura se ve literalmente seccionada por dicha plaza, con la que está conectada visualmente a través de grandes paños de vidrio de diversos tipos: vidrios transparentes, translúcidos e impresos, que regularán la intensidad lumínica, la permeabilidad e intimidad de las distintas zonas, proporcionando a los lectores las mejores condiciones posibles. Por otro lado, este volumen de la Biblioteca Insular animará el perfil nocturno a lo largo del Barranco de Santos.

Tipológicamente, el edificio del Centro Cultural se basa en los patios, espacios alargados dispuestos entre los diferentes ámbitos del complejo, en los cuales se plantarán especies típicas de la isla. Estos patios son importantes en muchos aspectos: proporcionarán luz natural, vistas y orientación para los visitantes y usuarios del museo y la biblioteca.

Todas las actividades del centro se distribuirán bajo una misma cubierta continua. Es por ello que los patios no parecerán espacios exteriores incorporados, sino que se percibirán más bien como espacios interiores al aire libre. El nuevo Centro Cultural constituirá un espacio de encuentro para la gente, y también un lugar de confluencia del paisaje de la ciudad contemporánea, de la ciudad vieja, cuyo perfil se recorta sobre el barranco, y de la arcaica topografía del propio barranco.


Cliente Client

Cabildo Insular de Tenerife

Arquitectos Architects

Jacques Herzog, Pierre de Meuron, Astrid Peissard

Colaboradores Collaborators

V. Gutiérrez Herreros (arquitecto asociado associate architect), B. Berec, S. Campos Neves, S. Dambacher, D. Garay, A. Inacio, P. Jenni, D. Mallo, M. Manaila, R. Pedrocchi, C. Rebelo, M. Rodríguez, F. Schneider, C. Thomet

Consultores Consultants

Conzett, Bronzini, Gartmann,Victor A. Martinez Segovia (estructuras structural engineering); Techne Ingenieria (instalaciones service engineering)