Café do Cais da Estiva en Oporto, Portugal
Cristina Guedes  Francisco Vieira de Campos 

Café do Cais da Estiva en Oporto, Portugal

Cristina Guedes  Francisco Vieira de Campos 


Desde el principio, este café situado en Cais da Estiva, a orillas del Duero, ha pretendido pasar desapercibido en el entorno de una ribera poblada de elementos efímeros, como las casetas de los comercios o los barcos varados el muelle. La fuerte carga histórica de la zona constituye una razón importante para que el edificio intente que su imagen no altere ni modifique lo que le rodea. De este modo se pretende que los materiales y la manera de utilizarlos no resulten llamativos, así como la estructura, que intenta no hacerse patente.

Para conseguir transmitir estos objetivos iniciales -integración y provisionalidad- el volumen debía desaparecer entre el resto de edificaciones. La solución propuesta lo intenta utilizando dos recursos: la transparencia y los reflejos. Para ello, el pabellón de vidrio y hierro aparece como un prisma autónomo y abstracto sobre la superficie que le sirve de apoyo. Una caja de vidrio contenida por dos planos horizontales, un volumen de cristal que sólo se deja atravesar en uno de sus lados por dos cuerpos opacos revestidos de pizarra: uno cerrado hacia el interior con posibilidad de aperturas a la calle -destinado a almacén y cuarto de baño-y otro a la inversa, comunicado con el interior, que aloja la barra del bar.

La forma de posarse en el terreno, directamente sobre una plataforma prefabricada -de cuarenta por diez metros– que delimita y nivela la zona de intervención, potencia la fusión con las barracas y quioscos. Además, el carácter temporal de la construcción y la proximidad al río llevó a adoptar un vocabulario de construcción náutica para el proyecto: los temas de las maestras, la lógica para afianzar las velas y el tipo de herrajes utilizados en los toldos se inspiran en el mundo marítimo. Este afán de mímesis resulta más evidente desde la fachada sur, escondida detrás de un gran toldo que camufla toda la cubierta. El volumen de vidrio refleja el aspecto de las construcciones de su entorno y parece cambiar su textura: un camaleón al borde del río Duero.[+]