Biblioteca Jaume Fuster, Barcelona

Biblioteca Jaume Fuster, Barcelona


 La plaza de lesseps constituye una amplia superficie abierta en un barrio, el de Gracia, con una trama urbana consolidada y densa. Rodeado de edificios residenciales de altura considerable, este espacio será el punto de partida —o de llegada—de un futuro corredor verde que transcurrirá entre la Avenida Hospital Militar y la calle Bolívar, vinculando directamente el distrito con las montañas de Collserola. La biblioteca municipal Jaume Fuster, la más grande de Barcelona hasta que se construya dentro de tres años la bibloteca provincial, se levanta en uno de los bordes de la plaza.

La biblioteca se sitúa en el extremo de un corredor verde que vinculará la ciudad con las montañas de Collserola. En ellas se inspira la cubierta confeccionada con planos inclinados que cubren espacios a distintas alturas.

Atendiendo a sus condicionantes urbanos, la propuesta intenta fundir el nuevo volumen con los edificios que quedan en la parte posterior. Para ello la planta adopta una forma romboidal que parece concluir el límite irregular que estos bloques trazan sobre la plaza. Así, la biblioteca se arrima al borde construido y permite seguir conservando gran parte del espacio libre. 

Por otro lado, la presencia cercana de las montañas se ha traducido en la configuración de la cubierta, un conjunto de planos inclinados que cubren espacios de una o dos alturas y que se pueden observar desde las plantas baja y primera. Las laderas verdes de las montañas se transforman aquí en pendientes de naturaleza metálica cuya geometría se aproxima a la de las calles. Una marquesina dibuja la frontera entre edificio y plaza, convirtiéndola en un espacio de intercambio.

Se pretende fundir el volumen de la biblioteca con los edificios que cierran la plaza. Para ello se completa con una planta de geometría romboidal el límite irregular trazado por la masa construida existente. 

La biblioteca se distribuye en tres alturas sobre rasante y un sótano, contando con 298 puntos de lectura, sección de préstamo, acceso a Internet y una cafetería. Un auditorio con capacidad para doscientas personas, el archivo del barrio y áreas des-tinadas a exposiciones encuentran también acomodo en unas plantas de concepción diáfana donde los límites quedan establecidos por referencias tales como las cumbreras de la cubierta o las líneas virtuales de los pilares. 

La madera recorre el interior hasta una altura intermedia tanto en los paramentos como en los soportes verticales, quedando el resto del espacio en color blanco. En fachada se combinan los tableros compuestos de madera de alta densidad de tono anaranjado con el estuco, y entre ellos aparecen las formas quebradas de los amplios ventanales fragmentados por carpinterías verticales de aluminio. 

Las cubiertas de zinc se van ajustando al recorrido de los muros, apareciendo a su vez recortadas entre los lucernarios de vidrio —transparente entre la marquesina y las fachadas, y translúcido en la última planta— que proporcionan una luz blanca y tamizada al altillo, un ámbito concebido para usos más informales, lúdicos o de relax.


Cliente Client

Ayuntamiento de Barcelona

Arquitectos Architects

Josep Llinás

Colaboradores Collaborators

Joan Vera, Roger Subirà i Ezquerra, 

Carlos Calchón, Andrea Tissino

Consultores Consultants

Jaume Martí (aparejador quantity surveyor); Jordi Bernuz (estructura structure); Joan Gallostra/Grupo JG (instalaciones mechanical engineering); Frapont(carpintería de madera woodwork) 

Contratista Contractor

ACS, Dragados

Fotos Photos

José Hevia; Duccio Malagamba