Con la mano abrasada, escribo sobre la naturaleza del fuego. La frase de Flaubert, que Ingeborg Bachmann usó como hilo conductor de Malina, sirve también como telón de fondo para Treacherous Transparencies, la obra crítica más importante de Jacques Herzog y Pierre de Meuron. Inspirado por una visita a la Casa Farnsworth de Mies van der Rohe, el libro usa la transparencia como un papel tornasol para poner a prueba la naturaleza de la modernidad artística y arquitectónica, en un itinerario que va desde Bruno Taut e Ivan Leonidov hasta Dan Graham y Gerhard Richter, pasando por Marcel Duchamp y, evidentemente, el propio Mies. Ese viaje inquisitivo al lado oscuro de la transparencia, que hallan más en el arte que en la arquitectura, es a la vez una exploración de sus propias fuentes y una hoguera indecisa que arroja destellos ocasionales sobre su trabajo. Tanto las fotografías exactas de Pierre de Meuron como los textos límpidos de Jacques Herzog ocultan su incendio crítico con un ropaje de fría precisión y nítida claridad, pero bajo esa luz solar alienta un ardor intempestivo que abraza las manos y las pupilas de los que describen el fuego: el Feuerstätte donde se gestó su obra primera sigue alumbrando ideas y proyectos de opacidad ardiente, y exigiendo de sus autores el peaje de la mano en llamas para extraer de su vientre espejos oscuros que reflejen los trabajos y los días de un siglo insomne. [+][+]


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