Villa María school church, Santiago
Enrique Browne 

Villa María school church, Santiago

Enrique Browne 


El colegio femenino Villa María fue construi-do hace varias décadas, en un barrio al este de la capital chilena. Sobre un solar rectangular se dispuso un conjunto en forma de L abierta hacia el norte, al que posteriormente se aña-dieron otros edificios provisionales. Con los años este equipamiento se hizo insuficiente, acometiéndose una operación de ampliación para dar respuesta a varias demandas: construir un gimnasio (ubicado en uno de los extremos de la L), mejorar el acceso principal y crear una nueva zona administrativa, una iglsia con capacidad para cuatrocientas personas—en sustitución de la capilla provisional— y un oratorio con cuarenta plazas más.

El proyecto resuelve las oficinas y la iglesia en un único volumen con planta en forma de abanico, que se adosa al otro extremo, el norte, del centro. Desde la calle Presidente Errázuriz, que delimita aquí la parcela, el pórtico de acceso linda por uno de sus lados con un extenso jardín y por el otro con un muro curvo. Éste se abre en primer término para dar paso a la zona de administración, y queda re-matado por un pequeño patio cubierto y ajardinado. En ese punto arranca una rampa por la que se asciende paulatinamente a la iglesia, situada en la planta superior.

Una vez iniciado este recorrido envolvente, la vista se desvía hacia el plano de cubierta, conformado por una serie de gajos con curvatura asintótica, separados entre sí y de los muros perimetrales mediante ranuras luminosas. La solidez de los paramentos, construidos en obra gruesa y pintados de blanco, contrasta con la levedad de esta cubierta, desde la que penetra una luz clara y difusa que otorga al espacio una cualidad escultórica y le aporta un aura trascendente. La sobriedad monocroma predominante queda alterada en tres puntos: la pared del altar, bañada de exultante luz amarilla; el pequeño oratorio dedicado la Virgen, íntimo y azul; y la cruz de bienvenida a los feligreses al final de la rampa, que al estar recortada en el muro septentrional desprende a contraluz un tenue resplandor dorado...[+]


Obra
Iglesia del colegio Villa María, Santiago. 

Cliente
Colegio Villa María. 

Arquitectos
Enrique Browne, Ricardo Judson (arquitecto asociado). 

Colaboradores
Jaime Irarrázabal, Patricio Sancha (proyecto); Enrique Donoso (coordinación); Félix Gutiérrez (estructura). 

Fotos
Guy Wenborne.