Con una economía casi exclusivamente basada en la industria del acero, Sheffield acusa en su paisaje urbano los avatares que esta actividad productiva ha sufrido a lo largo del tiempo. A la burguesía fabricante de las cuberterías y herramientas por excelencia del Reino Unido se deben los edificios públicos más emblemáticos de la ciudad. Su centro, destrozado por la Luftwaffe durante la guerra, fue reconstruido con la previsible mezcla de rascacielos y vías rápidas al servicio de intereses comerciales en constante crecimiento. La crisis iniciada en los setenta se ha intentado remontar con iniciativas como la del «Barrio de Industrias Culturales», que intenta desde el Ayuntamiento crear nuevos puestos de trabajo revitalizando económicamente el casco urbano. Como foco de esta iniciativa se levanta el Centro Nacional de la Música Pop, esperando atraer medio millón de visitantes anuales a la ciudad que vio surgir a Joe Cocker o The Human League.

Sobre un solar junto a la estación, unas cubiertas metálicas dan forma a lo que quiere ser más un centro interactivo de educación artística que un museo. Los temas en que se dividía inicialmente el programa llevaron a plantear cuatro módulos iguales unidos por pasajes acristalados que prolongan las calles del barrio en el interior de la manzana. Así, los usos públicos como la tienda y la cafetería ocupan la planta baja mientras el nivel superior se reserva como espacio de exhibición. La galería de historia del pop, la sala de exposiciones temporales, la muestra sobre el proceso de producción y grabación y el teatro donde se puede disfrutar de un ‘high tech soundscape’ se cubren respectivamente con envolventes de acero inoxidable que recuerdan con su forma abombada tanto instrumentos de percusión como maquinaria de la industria siderúrgica.

Mecanismo climático
Pero la forma escultórica de estas cubiertas obedece también a intereses climáticos. Cada tambor se remata con una pieza móvil que se orienta, con un mecanismo electrónico, hacia el viento dominante para introducir aire fresco por una de sus aperturas y expulsar el aire viciado por la opuesta. El espacio entre la piel metálica y la pared que aísla acústicamente el interior actúa de plénum del sistema de ventilación, suplementado de forma mecánica para garantizar la renovación del aire en los días calurosos en los que no sopla el viento.
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Obra
Centro Nacional de la Música Pop, Sheffield, Inglaterra. 

Cliente
Music Heritage. 

Arquitectos
Branson Coates Architecture: Doug Branson, Nigel Coates. 

Consultores
Buró Happold. (estructura y fachada); Paul Gillerion Acoustic Design (acústica). 

Contratista
HBG Higgs & Hill. 

Fotos
Martine Hamilton Knight / Arcaid, Andrew Smith.