Residencia para autistas y viviendas en la calle Sol, Valladolid
Alberto Grijalba  Paloma Gil  Eduardo Carazo  Julio Grijalba  Víctor Ruiz 

Residencia para autistas y viviendas en la calle Sol, Valladolid

Alberto Grijalba  Paloma Gil  Eduardo Carazo  Julio Grijalba  Víctor Ruiz 


El edificio se planteó a partir de las demandas de sus usuarios, pero el proyecto se fue elaborando con el convencimiento de que la función no es un obstáculo a salvar, sino que establece mecanismos de expresión que deben descubrirse y aplicarse; sistemas de orden interno que se traducen en la caracterización de los espacios, en la utilización de los materiales y en la imagen final. Así, el programa se desarrolla en una sola planta para hacer más accesible todas sus partes. El diseño, dimensionamiento y disposición de los recintos permite cierta flexibilidad de uso cuando no esté completo el número de plazas, así como futuras ampliaciones en el ala de residencia y aulas.

Todas las necesidades que se plantearon en el momento del encargo se agruparon en tres zonas. La primera se extiende longitudinalmente en el lado sureste de la parcela y alberga la residencia, organizada en tres módulos idénticos para grupos de nueve niños, cada uno distribuido casi como un núcleo doméstico, se forma en torno a un patio que da luz a un ámbito de control y estancia del grupo. Desde este recinto común se accede a cinco dormitorios distintos, preparados para acoger a minusválidos. La segunda zona, destinada a talleres y aulas, cierra la parte suroeste, y para matizar sus condiciones climáticas se han intercalado patios entre los bloques que permiten asomarse al exterior. También se añade aquí una sala de usos múltiples que sirve de gimnasio o para el recreo en invierno, servicios y despachos. Entre la residencia y los talleres se encuentra la tercera zona con la recepción, la administración y la sala de visitas, ordenada según la situación de los accesos a los distintos núcleos de actividad del centro.

Se ha concedido especial importancia a la diferenciación de los recorridos, dotando de una entrada independiente al ala de servicios. Un patio central ayuda a la articulación de los recintos y las circulaciones e ilumina el comedor, que por su situación se entiende como el punto de convergencia entre las partes.

El popular barrio de La Farola, en el que se ubica la calle Sol, se consolidó a principios del siglo pasado como un conjunto constituido esencialmente por agrupaciones de viviendas. El paso del tiempo lo fue degradando progresivamente hasta llegar a convertirlo en lo que actualmente es: una zona de aspecto precario y descuidado, cuya recuperación es precisa entre otros motivos por la proximidad de un nuevo centro urbano —lo que se conoce como la ‘ciudad de la comunicación’— dotado de distintos tipos de servicios de carácter asistencial, lúdico y comercial.

La presencia en este barrio de una línea de tren —que permite el acceso principal desde el sur a la capital vallisoletana— señala como una característica añadida al proyecto la repercusión formal en éste del mundo ferroviario. Y ése es el motivo por el que las viviendas parece que dejan de serlo y adquieren un aspecto maquinista e industrial, como si se tratara de un vagón de tren que se apoya sobre un un plano suspendido respecto a la línea de cubiertas del caserío circundante.

Con estas premisas en cuanto a su imagen, el volumen se concibe como un todo unitario y queda protegido bajo un cascarón de chapa metálica, sobre el que se elevan unas esbeltas chimeneas que refuerzan la imagen fabril del conjunto. El diseño de sus fachadas propone un sistema dinámico de alternancia entre huecos (vacíos modulados por carpinterías de aluminio) y macizos (paños yuxtapuestos opacos, revestidos unas veces con tablones de madera IPE y otras con un revoco continuo).

Un muro translúcido de U-glass sirve como cierre al patio de acceso, desde el que se resuelve la entrada peatonal y rodada a las viviendas; en el extremo opuesto se plantea otro recinto abierto y de carácter privado, pensado para el disfrute particular de los residentes. La distribución interior, sencilla y clara, responde a la tipología típica de la zona de ‘casas patio molineras’, con el núcleo diurno en planta baja y la zona de noche en el nivel superior…[+]