Museo de Arte Contemporáneo Español, Valladolid
Clara Aizpún  Juan Carlos Arnuncio  Javier Blanco 

Museo de Arte Contemporáneo Español, Valladolid

Clara Aizpún  Juan Carlos Arnuncio  Javier Blanco 


El Monasterio de San Benito resume la historia de la orden benedictina en Valladolid. Fundado en 1390, en el antiguo Alcázar, aumentó su prestigio durante cinco siglos hasta la desamortización de Mendizábal. En una primera etapa se añadieron algunas piezas góticas al núcleo primitivo —entre las que destacan la capilla de los Condes de Fuensaldaña, construida en 1453, y la iglesia, de 1499— que transformaron el tejido urbano adyacente. En el Renacimiento, cuando alcanzó su máximo apogeo como cabeza de la orden en la Península, se construyeron los nuevos claustros, a cargo de Rodrigo Gil de Hontañón, y el denominado patio herreriano, obra de Juan de Rivero Rada. Desde la expulsión de la congregación en 1835, el conjunto empezó a degradarse, funcionando como cuartel hasta que en 1960 pasó a manos del Ayuntamiento.

Tras su transformación en museo, el antiguo monasterio albergará la importante Colección Arte Contemporáneo, creada a partir de 1987 con la contribución de una treintena de empresas privadas, de la que forman parte unas 800 obras de artistas españoles —muy significativamente Ángel Ferrant— de entre 1918 y 1996. Dos aspectos resumen la intervención: la recuperación de la estructura renacentista desde el respeto a su valor histórico y su integración con los elementos necesarios para adaptarlo al nuevo uso. El proyecto potencia el dinamismo y la claridad de los recorridos frente al carácter estático de las zonas expositivas, sin olvidar la previsión de futuras ampliaciones. La construcción se pone al servicio de una arquitectura abstracta y neutra que favorece el disfrute de la obra de arte. Los nuevos revocos y acabados superficiales —como los pavimentos de piedra caliza o las carpinterías de madera de roble— dialogan con la pátina de los paramentos originales. La colección se distribuye en ocho salas, y las muestras temporales ocupan algunos espacios singulares, como el ámbito abovedado de la sala Gil de Hontañón. El programa se completa en un nivel superior con los servicios de restauración, administración y biblioteca…[+]