Velódromo y piscina olímpicos, Berlín
Dominique Perrault 

Velódromo y piscina olímpicos, Berlín

Dominique Perrault 


EN 1992, la ciudad de Berlín, aún sacudida por los efectos de la reunificación, puso en marcha un concurso internacional para el diseño de un velódromo y una piscina olímpicos. Los Juegos fueron finalmente otorgados a Sidney, pero el proyecto obtuvo, pese a todo, luz verde. El velódromo y la piscina crean un nuevo punto de cristalización urbana, un lugar que conecta barrios marcados por el desarrollo urbanístico ligado a la rápida industrialización posterior a 1871 y a los bloques de viviendas de la posguerra. El emplazamiento constituye una de las entradas a Berlín más significativas, tanto desde el punto de vista histórico como espacial. El concepto urbano de este proyecto consiste en crear un parque de grandes dimensiones —200 por 500 metros— y, en el seno de este espacio verde, implantar nuevos edificios. Para resolver la confrontación entre estos dos sistemas, la arquitectura desparece de la vista. Dos objetos autónomos, de composición simple, establecen entre sí una relación estrecha por pura proximidad. La secuencia de elementos vegetales conecta el cercano Volkspark Friedrichshain, el Volkspark Prenzlauer Berg y el Sportforum Hohenschönhausen para dar una respuesta poética a un entorno caracterizado, también a día de hoy, por la desolación. Un área especial que verá, además, reforzada su condición de puerta de acceso al este de Berlín, relacionándose con los nuevos desarrollados urbanos que se planean más allá de la línea de metro y de la avenida Landsberger. La estrategia minimizará el impacto ambiental de las nuevas construcciones en el territorio. El reto consistía en encontrar una definición del parque que resultara apropiada para el barrio y, al mismo tiempo, diferente de los otros espacios verdes preexistentes, sin olvidar su presencia natural en el corazón del vecindario. La idea central fue crear un vergel. Para ello se plantaron algo más de 400 manzanos, que deberán envejecer para poder transmitir una cierta idea de antigüedad al parque. Al aproximarse a pie a este lugar se descubren, emergiendo a penas un metro del suelo, dos grandes ‘mesas’, una redonda y otra rectangular, cubiertas por un mantel de malla. Ambas superficies metálicas brillan bajo la luz del sol, semejantes, a primera vista, a dos brazos de agua más que a dos edificios, como si se tratasen de lagos en el centro del vergel. En claro contraste con el imponente estadio construido al oeste de Berlín para las Juegos Olímpicos de 1936, la propuesta teje espacio abierto en el entramado urbano para ofrecer un gran jardín a los ciudadanos, en un gesto humano y democrático. La arquitectura es antiautoritaria.


Cliente Client

Ciudad de Berlín, representada por OSB Sportstättenbauten GmbH?City of Berlin, represented by OSB Sportstättenbauten GmbH

Arquitectos Architects

Dominique Perrault Architecture (autor del proyecto project author), APP (Architects Perrault & Partners), Rolf Reichert; RPM Architekten (Reichert, Pranschke, Maluche), SSP (Schmidt, Schicketanz & Partner) (arquitectos asociados associate architects)

Colaboradores Collaborators

Gaëlle Lauriot-Prévost (coordinación artística artistic manager); Wolfgang Keuthage, Hella Rolfes (coordinación de proyecto project manager); Thomas Barra, Geoffroy Belmont, Rainer Centmayer, Olivier Dersch, Peter Edward, Alejandro Epstein, Richard Fuchs, Frank Görge, Bettina Grosthersmann, Evelyn Hendreich, Britta Hohmann, Victoria Koppenwallner, Andy Lockyer, Thierry Louvieaux, Heinz Nau, Monika Pfretschner, Ute Reh, Birgit Reisinger, Carola Schleif, Katrin Schmitt, Achim Schneider, Kurt Schuessler, Karin Schumann, Roland Vastra, Konstanze Neuerburg

Consultores Consultants

Ove Arup & Partners (ingeniería engineering); Landschaft Planen & Bauen (paisajismo landscape); PROMOS Projektmanagement Olympiasportstätten (gestión de proyecto project management)

Fotos Photos

Georges Fessy