Casas adosadas, Bregenz
Walter Unterrainer 

Casas adosadas, Bregenz

Walter Unterrainer 


En la ciudad de Bregenz, donde la región austriaca de Vorarlberg se asoma al lago Constanza, se encuentran estas dos viviendas que forman parte de un barrio residencial con villas aisladas rodeadas de jardines. El clima de la zona se caracteriza por sus bajas temperaturas desde principios del otoño hasta mediada la primavera. Compatibilizar el programa de dos viviendas con la construcción de un único volumen y obtener un alto nivel de eficacia térmica durante todo el año sin encarecer la edificación han sido cuestiones fundamentales en este proyecto. La composición simétrica del cuerpo principal, sin renunciar a la orientación óptima de cada una de las habitaciones, y la manera en que se singulariza la construcción de los cerramientos en las distintas fachadas sin diversificar sus acabados, son aspectos que, junto a una sutil manipulación tipológica, contribuyen a la consecución de una imagen unitaria y un alto rendimiento energético sin utilizar tecnologías altamente desarrolladas.

A pesar de la dualidad impuesta por el programa, esa voluntad de cohesión se ve reforzada por la disposición de un espacio de entrada común a las dos viviendas, desde el que también se accede al sótano. Este espacio, junto con el garaje y dos pequeños almacenes para bicicletas, se configura como un volumen de una sola planta y aspecto fragmentado, adosado a la cara norte del volumen principal. De esta manera se protege la construcción en el lado más expuesto a las bajas temperaturas, realzando al mismo tiempo su regularidad. Las viviendas, distribuidas en dos plantas, desarrollan programas similares: el estar, comedor y cocina, ubicados en la planta baja, ocupan un espacio único orientado al sur y abierto al jardín. En la planta alta se sitúan los dormitorios y el baño, mientras que las habitaciones de los niños ocupan el frente sur acristalado.

El edificio se ha resuelto con una estructura de madera prefabricada, pero el aspecto más destacable de la obra ha sido la utilización de un vidrio armado de bajo coste como acabado de las fachadas norte, este y oeste. Este material, junto con el acristalamiento de la cara sur, genera una piel unitaria y permite especializar las soluciones constructivas de acuerdo a las condiciones térmicas de las distintas orientaciones. Así, mientras que en el lado norte el vidrio actúa como revestimiento de un muro ventilado y aislado convencionalmente, en las fachadas este y oeste y en las partes ciegas de la cara sur, tras el vidrio convenientemente ventilado se dispone un cartón celular pintado en negro. El resultado es similar al de un muro colector de calor, que permite también un ambiente interior fresco en verano...[+]


Arquitecto Architect 
Walter Unterrainer 

Fotos Photos 
Myrzik + Jarisch