Casa en Melides

Aires Mateus 



La obra doméstica de Manuel y Francisco Aires Mateus se caracteriza por su inquebrantable fe en la geometría, y se expresa en piezas abstractas y exquisitas que se relacionan por contraste con el paisaje, que es normalmente el de los impresionantes despoblados del campo mediterráneo portugués. Con sus poco más de 200 metros cuadrados construidos, la Casa en Melide ii no se sale de esta tónica, aunque en este caso se diluya un tanto la impronta geométrica, al hacerse depender el proyecto de una estrategia de fragmentación y dispersión que permite reducir el impacto visual del conjunto y favorecer imprevistas relaciones de cercanía con el paisaje circundante.

La pieza principal cobija las partes comunes del programa —cocina, sala y cuarto grande—, que se organizan en torno a un patio adoptando una disposición en esvástica. A uno y otro lado de esta pieza se disponen, asimétricamente y siguiendo con naturalidad la dirección de las curvas de nivel, tres pequeños pabellones idénticos que contienen, cada uno de ellos, una habitación, y sugieren, tanto por su sección como por los materiales con los que están levantados, la idea de una cabaña elemental. Contruidas con muros de hormigón gris, y revestidas con cálidos pavimentos de madera, las cabañas no se abren directamente al paisaje, sino a dos patios de distinto tamaño situados en los extremos, que enmarcan las vistas y se cubren con un delicada filigrana de cañizo.