Arte y cultura  Exposición 

I Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla

Sueño, alegría, ingravidez

Juan Antonio Ramírez 
31/08/2004


Chiharu Shiota, From-into, 2004

‘La alegría de mis sueños’, frase extraída de una canción de Camarón de la Isla, es la estimulante divisa escogida por Harald Szeemann para esta primera Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla. Reconozco haber pensado, yo también, hace unos meses, que el conocido comisario suizo podría haberse deslizado por la fácil pendiente del turismo étnico, lo cual no presagiaba nada bueno para una cita con el arte contemporáneo en la capital andaluza. Mea culpa: nunca un título ha expresado tan ajustadamente el contenido de una gran exposición, y pocas veces se ha correspondido tan bien con el lugar escogido para albergarla. Se trata del antiguo monasterio cartujo de Santa María de las Cuevas, situado en una isla del Guadalquivir, es decir, de un territorio utópico, un más allá protegido del mundo para servir a la meditación y para buscar la felicidad. No voy a contar la historia detallada de este lugar, pero sí me interesa llamar la atención sobre el hecho de que el paso de los siglos ha creado un fabuloso palimpsesto arquitectónico con cuatro estratos funcionales y simbólicos de notable transparencia: el primero es el monacal, con esa disposición de celdas y patios-jardines para los cartujos en torno a una zona eclesiástica central; el segundo estrato, industrial, supuso el añadido decimonónico de varias poderosas chimeneas y hornos cerámicos; un poco más tarde (pero recogiendo la tradición del hortus como lugar de esparcimiento aristocrático) se configuró el entorno como un jardín agrícola amenizado con folies historicistas para deleite de sus ricos propietarios; el estrato más reciente, en fin, se inició con la Expo 92 y con la conversión restaurada de todo ello en un conjunto monumental que alberga el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y otras instituciones de la Junta de Andalucía... [+]


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