Libros 

Sobre un arte impuro

Antología de textos críticos

Sobre un arte impuro
Libros 

Sobre un arte impuro

Antología de textos críticos

Gabriel Ruiz Cabrero 
30/04/2012


Anuncia muy bien su título el contenido de este libro, con el que el autor añade nuevos capítulos a su ya nutrida colección de textos de arquitectura. Tres son a mi entender los territorios que habitualmente explora como escritor Antón Capitel: la arquitectura moderna (tomando este término como él lo hace en sus textos); la arquitectura moderna y contemporánea españolas; y la arquitectura histórica, a la que él mira con los ojos del contemporáneo, obligándose y obligándonos a considerarla como actual.

Si bien este libro se lee y comprende bien en sí como una antología de textos escritos entre 2002 y 2008, mejor se entiende como una nueva entrega del profesor Capitel. Al igual que las olas del mar hacen brillar los mismos guijarros, conchas y pecios, moviéndolos ligeramente de posición de modo que pueden adquirir un aspecto diferente, y añadiendo incluso pecios nuevos, así quiere hacer brillar Capitel antiguos y nuevos tesoros de la arquitectura a los que desde antiguo considera; les da la palabra.

Resuenan en este libro conceptos elaborados con gran éxito en textos anteriores, como la atractiva reflexión sobre la metamorfosis, o lo que el autor llama las ‘formas ilusorias’, conceptos que se aplican y desarrollan en nuevos corolarios. Especialmente atractivo en este sentido es su elogio del manierismo. En el capítulo titulado ‘Dejando atrás el siglo moderno’, donde analiza la obra de los arquitectos españoles contemporáneos (valorándola como manierismos de lo moderno) dice vigorosamente del manierismo: «práctica ésta que da prueba, por cierto, de la calidad de una cultura, y no tanto, y como puede pensarse, de su decadencia».

También resuenan en este libro nombres a los que su autor ha dedicado ya páginas intensas junto a otros que aparecen como protagonistas por primera vez: la escena va recibiendo a todos los personajes. Así, a una figura central en el trabajo crítico de Capitel como Alvar Aalto —al que se refiere en algún momento familiarmente como ‘Alvar’, y que sobrevuela todo el texto—, le acompañan la figura no menos central de Moneo —un arquitecto cuya exigente cercanía no ha impedido al autor convertirle en el personaje a través del cual puede explicarse «la aventura de la modernidad en España» (otro concepto exitoso del autor)—, o los arquitectos Tuñón y Mansilla —que van convirtiéndose también ellos en clásicos de los estudios de Capitel, facilitándole su amistad una proximidad inmediata a lo que se estudia—, además de otros nombres de autores más lejanos: Tange, OMA, Utzon o Kurokawa.

Se maneja Capitel con variedad de recursos. Algunos capítulos son brillantes ejercicios críticos sobre la composición arquitectónica, como los dedicados a los museos de Houston y Castellón o a la Casa da Música de Oporto. Otros capítulos son estudios históricos: así los dedicados a Japón o a la ciudad reticular. Otros, son análisis conceptuales, como el titulado ‘La arquitectura como arte impuro’, expresivamente dedicado a Robert Venturi.

Y otros, al fin, son a lo Larra o a lo Mesonero Romanos, véase ‘Madrid Brutal’: escritos periodísticos indisimuladamente provocativos. Y todo lo anterior bien escrito, pues nuestro autor está sin duda entre los pocos arquitectos a cuyos textos hay que reconocer un valor literario; gusta y divierte su lectura. Porque como me dijo en una ocasión: «Escribiendo disfruto igual que leyendo». A Antón Capitel le gusta escribir. 


Libros reseñados:
Etiquetas incluidas: