Actualidad  Necrológicas 

Despedida a Rafael Iglesia

Desde los márgenes

Ana María Rigotti 
31/12/2015


A los 63 años falleció el sorprendente y galardonado arquitecto argentino Rafael Iglesia. Brillante, incisivo, frecuentador de cornisas, Iglesia mantuvo hasta el fin, y a pesar de su desgarradora lucha por la vida, su mirada filosa y socarrona. Fácil es enumerar los reconocimientos recibidos a lo largo de su carrera: entre otros, el segundo premio Mies van der Rohe de Arquitectura Latinoamericana (2000); la mención en la xiii Bienal de Arquitectura (Santiago de Chile, 2002) por su Casa en la Barranca; el de la iv Bienal Iberoamericana (Lima, 2004) por su Parque de Diversiones; la selección de su ejemplar Altamira como uno de los nueve edificios de vivienda más influyentes del mundo (Viena, 2009); y, poco antes de fallecer, el Doctorado Honoris Causa (Asunción, 2015). Resulta, sin embargo, más difícil dejar constancia de la artesanía fina de su palabra y sus inventos: trabajando desde la provocación, construía como si el único punto de partida fuera el cero o un concepto desafiante de Deleuze o Derrida. Iglesia fue un nomade, sin carrera ni caminos, sin reglas del arte ni medida, con los límites provisorios que su interrogación existencial le imponía. Despedimos, pues, a este dignísimo representante de esa generación que supo referir a Latinoamérica más allá de las dicotomías adjetivadas sobre lo propio y lo ajeno, encarnando tal vez sin proponérselo la productividad de lo telúrico, lo táctil y lo tectónico imaginados por Frampton para resistir, desde los bordes, la banalidad de la industria cultural.


Etiquetas incluidas: