
«El viaje es descubrimiento, el viaje es vida. En el viaje buscas una cosa y siempre encuentras otra. El viaje es algo así como ir a una gran biblioteca en busca de un libro: es cierto que vas a por uno, pero en la búsqueda encuentras otros muchos». Eso escribió Renzo Piano cuando la Fundación que lleva su nombre estableció el Renzo Piano World Tour Award. Los arquitectos se hacen grandes viajando, y este premio anual que organiza Milly Piano, mujer del arquitecto, ofrece desde 2017 a un selecto grupo de recién titulados la oportunidad de crecer visitando las obras maestras del Building Workshop, en un viaje de cuarenta días alrededor del mundo: una aventura verniana en la que los jóvenes arquitectos encuentran otros muchos edificios admirables, como los otros libros que descubría Piano en aquella biblioteca.
Una década antes del premio, el arquitecto genovés y universal había creado su fundación con el doble propósito de preservar sus archivos y de promover su idea del aprendizaje en taller, donde los más jóvenes aprenden de los veteranos. Por un lado, la fundación se hizo cargo, con Milly a la cabeza, del programa de prácticas profesionales iniciado por RPBW en los primeros años noventa, donde los mejores estudiantes del último curso de Arquitectura de una docena de universidades amigas tuvieran ocasión de coser la brecha entre el conocimiento adquirido en la escuela y la realidad profesional. Por el otro lado, como parte de la tarea de reorganización y documentación del trabajo de RPBW, se inició la publicación de una serie de monografías sobre los edificios más queridos de la firma.
Cada uno de los dieciséis volúmenes publicados hasta el momento narra en orden cronológico el largo proceso de gestación y construcción de un proyecto, desde la primera visita al lugar hasta el día de la inauguración. Son diarios de viaje profusamente ilustrados con recortes de prensa, fotografías, planos y dibujos en gran parte inéditos, brevemente acompañados por las explicaciones del propio arquitecto y sus colaboradores, grabadas y transcritas fielmente, así como por el testimonio de los agradecidos clientes, siempre admirados por el genio y la jovialidad de Piano y su equipo.
En esta colección que pilota Lia Piano, hija del arquitecto, las cuatro monografías que faltaba por reseñar en estas páginas introducen al lector en el proceso creativo de dos obras emplazadas en suelo norteamericano, el Museo Whitney en Nueva York y el de la Academia de Cine en Los Ángeles, y otras dos europeas, el Portal de la Ciencia del CERN en Ginebra y la Fundación Jérôme Seydoux-Pathé en París: piezas únicas que dan cuenta de la ubicuidad del taller de Renzo Piano y de su experiencia en los programas culturales. Son libros con estructura de cuaderno de bitácora, que registran la historia de unos artefactos hechos a base de tuercas y tornillos, dispares en su forma aristada o bulbosa pero igualmente capaces de dar nueva vida a las instituciones que alojan y de regenerar los lugares donde aterrizaron, ya fueran antes hermosos, anodinos o cargados de historia. Volúmenes excelentemente documentados que muestran el ángel de RPBW para hacer de la construcción un arte del detalle estructural.