Fábrica Rolls-Royce, Goodwood
Grimshaw Architects 

Fábrica Rolls-Royce, Goodwood

Grimshaw Architects 


Tras una temporada incierta, Rolls-Royce vendió en 1998 sus derechos de fabricación a BMW, que decidió diseñar y producir un nuevo modelo llamado Phantom en continuidad con la tradición de glamour del clásico automóvil inglés. Debido a su estratégica situación para la exportación y la existencia de un circuito de pruebas, la pequeña y pintoresca localidad de Goodwood, en West Sussex, fue elegida para albergar la nueva factoría de este modelo y la sede principal de la recién renacida Rolls-Royce, que este año ha celebrado el centenario de su creación.

Al contrario que muchas construcciones industriales, el complejo de Goodwood se muestra extraordinariamente cortés con el entorno. El relieve se modifica reutilizando la grava procedente de la excavación, quedando los tres edificios —pabellón de recepción de clientes, planta de producción y taller de pintura— parcialmente ocultos. El uso extensivo de vegetación —con más de 400.000 árboles y arbustos nuevos—, la cubierta verde —55.000 metros cuadrados plantados de césped— y el uso de madera de cedro roja como revestimiento, aseguran la integración de lo construido en el paisaje. Como en el proyecto Edén (véase AV 96), se recicla un emplazamiento industrial abandonado —una antigua gravera— y se cierran las cicatrices del paisaje, produciendo un impacto positivo en el entorno y en la economía local.

A pesar de las demandas tecnológicas que debe satisfacer, el conjunto se configura de manera tan artesanal como los cinco automóviles que en él se producen cada día. Los tres edificios se disponen como una familia en torno a un patio central, jerarquizados externamente por su forma y revestimiento (piedra para el pabellón y lamas de madera y vidrio para el resto). Las zonas de producción, iluminadas por trece lucernarios circulares, cuentan con ocho metros de altura libre, en los que se intercalan plantas intermedias que albergan el instituto de formación Sir Henry Royce.

En una fábrica donde el cliente participa tan activamente en el desarrollo del producto —algunos aterrizan directamente sobre la pista de Goodwood para elegir el color de su tapicería— no es extraño que las fachadas que envuelven la zona de montaje sean completamente acristaladas y permitan contemplar el proceso, especialmente durante la noche. Desde el interior, una serie de lamas verticales de madera giran en función de la posición del sol para proteger a los trabajadores de la luz, permitiéndoles disfrutar del paisaje mientras trabajan... [+]


Cliente Client

Rolls-Royce Motor Cars

Arquitectos Architects

Nicholas Grimshaw

Colaboradores Collaborators

David Harris, Paul McGill, Jolyon Brewis, Chris Crombie, Simon Dickens, Florian Eames, Nick Grimshaw, Malgorzata Haley Christian Hönigschmid-Grossich, Isabella Magalhaes, Alex Matovic, David McDowell, Simon Moore, Diane Murdoch, Shoaib Rawat, Wenke Reitz-Lykouria, David Shelley, Tim Shennan, Timm Schoenberg, Neil Stonell, Karen Turner, Jake Walton

Consultores Consultants

BMW group (estructura y gestión del proyecto structural engineer and project management); Buro Happold (instalaciones services engineer); Davis Langdon Everest (quantity surveyor aparejador); Grant (paisajista landscape architect)

Contratista Contractor

BMW group

Fotos Photos

Edmund Sumner/View