“Mi abuela no puede bajar a pasear si no hay bancos”

“Mi abuela no puede bajar a pasear si no hay bancos”

Sergio C. Fanjul   /  Fuente:  El País
26/09/2022


Los bancos son importantes para la vida ciudadana, pero el dogma económico dicta que la ciudad sirve para otra cosa: un espacio por el que desplazarse para ir al trabajo o donde consumir.

La Red de Ciudades que Caminan recomienda que los bancos se ubiquen al menos cada 100 metros. Sin embargo, los bancos van desapareciendo del espacio urbano, relegados solo a los parques o ciertos lugares sin demasiado tránsito.

Los bancos públicos están en crisis, como está en crisis el propio espacio urbano. “Como ciudadana percibo la eliminación de más espacios estanciales en la urbe”, señala la arquitecta Lys Villalba, que ha usado la figura del banco en algunos de sus trabajos. “A veces, incluso, los bancos se reducen a una silla de una sola plaza. Hay que defender la existencia de espacios urbanos que no estén solo enfocados al consumo y al tránsito”. Los bancos son importantes para la vida ciudadana, para descansar, charlar, jugar y vivir, pero el dogma económico dicta que la ciudad sirve para otra cosa: un mero espacio por el que desplazarse para ir al trabajo o al ejercicio de la compraventa, un carril por el que distribuir mercancías, un lugar de puro tránsito y no de estancia. La producción antes que la reproducción según denuncia la arquitecta Izaskun Chinchilla en su libro La ciudad de los cuidados (Catarata)...

El País. “Mi abuela no puede bajar a pasear si no hay bancos”: por qué es vital que los ciudadanos puedan sentarse en espacios públicos


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