Musée de la Romanité, Narbona
Norman Foster 

Musée de la Romanité, Narbona

Norman Foster 


En el sur de Francia, la ciudad de Narbona conserva un impresionante legado de edificios antiguos, reliquias y yacimientos arqueológicos que manifiestan su importancia histórica como uno de los puertos más activos del Imperio Romano. En este contexto, el Musée de la Romanité se convertirá en un nuevo hito en la entrada de la ciudad y en uno de los focos principales de la red cultural y turística de la región de Languedoc-Rosellón. Situado junto al Canal de la Robine, que conecta el río Aude con el mar Mediterráneo, el edificio estará rodeado de un amplio espacio abierto, concebido como un lugar natural y apacible estrechamente ligado al agua. Inspirado tanto en el paisajismo geométrico francés, como en los patios de las villas romanas, este jardín cuenta con amplios espacios verdes, áreas en sombra, una pasarela sobre el canal y un graderío para actuaciones al aire libre.

El elemento principal del museo es un muro expositivo con una colección de más de 1.000 bloques de piedra tallada, que formaban parte de monumentos funerarios procedentes de yacimientos cercanos. Su disposición lineal conforma una barrera física en el corazón del edificio que separa las galerías destinadas a los visitantes de los espacios privados de investigación y restauración. Así, el público, aunque no acceda a los laboratorios, puede entrever el trabajo de los arqueólogos a través de un gran mosaico de piedra y luz. Además, un sistema flexible de visualización digital integrado en las vitrinas reconstruye el dibujo original de los relieves, reforzando la función educativa del museo.

El edificio contiene galerías para exposiciones temporales y permanentes, un centro de educación multimedia y una biblioteca, así como instalaciones para la restauración y el almacenamiento. Bajo una cubierta plana de hormigón, todos estos espacios se organizan en un solo nivel a excepción de las oficinas de administración que se sitúan en una entreplanta. Formada por un entramado ortogonal de vigas de hormigón, la cubierta contribuye a la estrategia energética del edificio reduciendo la transmisión de calor gracias a su gran masa térmica. Imitando un sistema de climatización utilizado en las villas y termas romanas, una red de conductos bajo el nivel principal refrescan el aire de las galerías por medio de rejillas situadas en los soportes. La luz llega al espacio interior a través de paredes de vidrio y de forma cenital mediante pozos de luz que horadan puntualmente la cubierta. En el perímetro exterior, las vigas de hormigón se extienden más allá de los límites del museo para crear un espacio público en sombra alrededor del edificio. 


Cliente Client

La Region Amenagement (LRA)

Arquitecto Architect

Foster + Partners

Colaboradores Collaborators

Jean CAPIA

Consultores Consultants

Oger International (estructura structural engineering); Gardiner & Theobald (aparejador quantity surveyor); Oger International (instalaciones M+E engineering); Urbalab (paisajista landscape architect); George Sexton (iluminación lighting engineering); Adrien Gardere