Estadio St. Jakob, Basilea
Herzog & de Meuron 


Rebosantes de público enfervorecido y entregado a los colores de su equipo, los estadios de fútbol actuales conservan mucho del carácter simbólico de los lugares de culto que en otro tiempo atraían a grandes corrientes de peregrinos, pero la tendencia a incrementar su rentabilidad a través de usos adicionales desvirtúa con frecuencia el carácter icónico de estos centros. En el estadio de St. Jakob en Basilea, primero de una serie de promociones mixtas que se van a levantar en Berna, Ginebra, St. Gallen y Zúrich, el esfuerzo de diseño se ha dirigido a definir una imagen propia que el ciudadano asocie ineludiblemente con los acontecimientos deportivos más allá de las restantes actividades asociadas.

Los arquitectos se enfrentaron así a un programa dado que incluía un aparcamiento y un centro comercial bajo el campo de juego, y una residencia de ancianos de 110 apartamentos tutelados ubicada en un bloque lineal de nueve plantas que protege como un escudo el frente principal del conjunto. Tomando como modelo los ejemplos británicos, el estadio se plantea como un gran espacio introvertido, que renuncia a todo contacto con los alrededores para concentrar la atención de los espectadores en la competición. Como un techo abierto en el centro, la cubierta contribuye a definir este interior con un revestimiento de chapa metálica perforada que refleja lo que sucede en el campo y las gradas, multiplicando el brillo y el colorido del espectáculo. La fachada del bloque lineal hacia el campo aparece perforada por ventanas que dibujan de forma ligeramente deformada la palabra BASEL, como un gran cartel de apoyo al equipo local.

Pero es en la envolvente donde la ciudad distingue el estadio como lugar de celebración y encuentro. Un cerramiento continuo de piezas de plástico translúcido abombadas se ciñe sobre las fachadas y la cubierta, transformando el recinto en un volumen que brilla al anochecer con el pulso de un cuerpo vivo y bien irrigado. El tono rojo intenso con el que se pintó el trasdós de la tribuna superior trasciende así al exterior a través de las burbujas de plástico, al ser iluminado por potentes focos, en un contraste buscado con el verde del césped y los asientos de plástico azul que dibujan en el graderío el nombre del equipo. Toldos del mismo tono azul establecen la continuidad cromática con el bloque de la residencia de ancianos, la otra pieza visible del conjunto, en la que el contorno redondeado de las cúpulas de plástico se cambia por los cantos angulosos de unos paneles de hormigón perforados al azar que actúan de parapetos corridos de las terrazas...[+]


Cliente Client
Marazzi Generalunternehmung

Arquitectos Architects
Jacques Herzog, Pierre de Meuron 

Colaboradores Collaborators
C. Binswanger, R. Wickli, S. Marbach, O. Askari, D. Dietz, S. Kleinlein, A. Krestas, L. Kupfer, H. Matter, I. Sollberger, A. Fries, L. Huggenberger, S. Massmann, W. Hardt 

Consultores Consultants
Rothpel, Lienhard (estructura structure); Fahrni & Breitenfeld (paisajismo landscape

Contratista Contractor
Marazzi Generalunternehmung

Fotos Photos
Justo Isasi, Ruedi Walti, Herzog & de Meuron, Peter Ruggle