Ganador del concurso internacional celebrado en 2009, donde competía, entre otros equipos, con Morphosis, Ábalos+Sentkiewicz —ambos también premiados—, MVRDV y Zaha Hadid, la oficina de Rem Koolhaas comenzó la construcción del Taipei Performing Arts Center en 2012, según un proyecto que propone una revisión tipológica de los auditorios tradicionales. A punto de finalizar las obras, el complejo está formado por tres salas autónomas que se conectan entre sí dentro de un cuerpo cúbico central. Esta organización permite una gran variedad de configuraciones, resultando así un conjunto flexible que va más allá del tipo convencional para un centro de artes escénicas.