Entrevistas 

Una conversación biográfica

Luis Fernández-Galiano 
31/10/2018


Grabado en un plató de Barcelona, el diálogo recorre la biografía del arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura, desde sus inicios en Oporto hasta proyectos más recientes que enriquecen el lenguaje lacónico acuñado en sus primeras obras.

La Escuela de Oporto

LFG: Eduardo, es inevitable comenzar hablando de tus padres y de tu infancia.

ESM: Fue una infancia normal, en una familia del norte de Portugal —mi familia es de Braga—, conservadora y muy religiosa. Mis tíos, abuelos y bisabuelos eran cultos, estudiaron todos en Coimbra griego y latín, o en París medicina y psiquiatría. Los hombres estudiaban, y las señoras, las meninas, se quedaban en casa. Mi padre era médico oftalmólogo, estudió en la Clínica Barraquer de Barcelona, y era un conservador a la vez monárquico y liberal. Yo fui educado en una escuela que estaba a cien metros de la casa de mis padres, la Scuola Italiana, que me marcó mucho. Era una escuela muy disciplinada, y yo creo que muchos de los profesores habían venido de Italia a Portugal porque Salazar los protegía. El programa de la Scuola era más avanzado que el de la escuela clásica portuguesa. Se promovía mucho el dibujo, y cada redacción debía incluir un dibujo sobre el tema. Esto nos dio una cierta capacidad que después me sirvió para ser arquitecto...


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