Centro escolar en Herning, Jutlandia
Jørn Utzon 

Centro escolar en Herning, Jutlandia

Jørn Utzon 


En la década de 1960, Herning —una pequeña ciudad en el centro de la península de Jutlandia— se convirtió en un lugar de referencia para el arte, con una intensa vida cultural impulsada por la riqueza de la industria textil. En este contexto, Utzon recibió el encargo de diseñar una escuela experimental que combinara la educación técnica, el sistema anglosajón y la tradición de Grundtvig; sin embargo, la iniciativa no llegó a término y tan sólo se completó un proyecto piloto. 

Inspirado en la trama densa y continua de la ciudad islámica —que Utzon descubrió en un viaje a Isfahan (Irán)—, el proyecto se concibe como un conjunto de elementos que se agrupan formando una masa homogénea volcada hacia patios o buscando la luz cenital. La idea de la unidad celular del zoco árabe como base de la repetición rítmica se traslada a un sistema de piezas prefabricadas que explora las posibilidades de construir un conjunto unitario a partir de componentes modulares tridimensionales. 

Cada volumen se diseña de forma independiente con su propio tejado, tamaño o iluminación; pero todos ellos tienen un denominador común para que puedan enlazarse entre sí, siguiendo el sistema desarrollado por Utzon conocido como ‘arquitectura aditiva’. En este caso, el denominador común es la viga situada a la altura de la puerta. Sobre ella, la cubierta puede adoptar una forma libre para captar la luz que requiera el programa; y bajo ella, la conexión con otras salas o con el exterior es directa ya que la estructura se concentra en los extremos y no hay soportes intermedios. Cada módulo cuenta, por tanto, con cuatro pilares en L y cuatro vigas principales que forman pórticos rigidizados mediante cartelas triangulares. Sobre esta línea estructural descansan las cubiertas que son independientes entre sí y desaguan sobre canalones perimetrales.

Este sistema, basado en la flexibilidad y el crecimiento orgánico, encaja perfectamente con el programa original de la escuela concebida como un complejo formado por diferentes centros (arte, diseño, textiles...), que debían tener su propia organización interna pero también contar con la posibilidad de compartir materias, maestros y espacios. El prototipo que finalmente se construyó ha demostrado la capacidad de adaptación del proyecto ya que ha ido cambiando de uso a lo largo de su historia pasando de oficina, a vivienda, galería de arte o taller de artesanía. La construcción se llevó a cabo con pórticos de madera, paneles ligeros y revestimiento de chapa en el exterior.