Libros 

Tránsitos por los espacios del arte

Libros 

Tránsitos por los espacios del arte

Simón Marchán Fiz 
31/12/2009


El presente ensayo remite a una obra anterior: El espacio raptado (1990), pero con él su autor, el profesor Javier Maderuelo, no solamente nos brinda una revisión oportuna, sino una ampliación considerable. En atención a ello, resulta muy grato glosar la nueva versión, que no se limita a captar las interferencias entre la arquitectura y la escultura, sino que ensancha su radio de acción, tomando para ello como eje del relato la idea del espacio en las artes contemporáneas.

Esta premisa reviste gran relevancia, pues en virtud de ella Maderuelo reestructura la exposición, aborda aspectos apenas tratados en torno a los desbordamientos de la escultura, los puntos de encuentro con la arquitectura y otras modalidades artísticas, desgranando en su empeño análisis sutiles que afectan a la naturaleza y la interpretación de los mismos. Ello supone adentrarse en los debates recientes sobre los géneros artísticos. Tanto en la expansión de las artes, replanteando su naturaleza y límites, como en una extensión del arte que suscita nuevos interrogantes sobre su mismo concepto.

Las diferencias entre ambas versiones saltan también a la vista en sus enfoques. Mientras que la primera, centrada en desbrozar las interferencias entre las artes mencionadas, iniciaba una exploración estimulada por las inquietudes personales, una diligente aplicación y el esmerado cultivo de la erudición académica, la que comentamos ahora brota con mayor lozanía cual fruto de unas ideas embrionarias que han ido madurando a lo largo del tiempo. No sólo gracias a las aportaciones puntuales, las correcciones, los desarrollos y las nuevas visiones que nos ha deparado en sucesivos ensayos sino, todavía más, en virtud de una implicación directa en las experiencias artísticas cosechadas en distintos ‘sitios’ y latitudes. Por este proceder, el relato historiográfico deja de ser deudor únicamente de los datos recogidos aquí y allá y surge de la complicidad entre las vivencias y los conocimientos, las experiencias estéticas y el concepto, convirtiendo alternativamente a cada polo en mediador del otro.

Asimismo quisiera resaltar los cambios de perspectiva desde los cuales el autor contempla los nuevos fenómenos artísticos. Aun cuando el período acotado sea el mismo, no se circunscribe a los tiempos cortos, la inmediatez de las respectivas actualidades, sino que lanza recurrentes guiños a los antecedentes lejanos, a los tiempos largos; en particular, a una genealogía gestada durante los siglos XVIII y XIX, que se despliega en las vanguardias clásicas, y que para nada entra en conflicto con las actualidades y el espíritu del presente.

En sintonía con ello, en la actual reestructuración Javier Maderuelo no sólo incrementa de doce a quince los capítulos o añade nuevos y significativos epígrafes en cada uno de ellos, sino que los encuadra bajo nuevos enunciados. Así, mientras que los primeros: ‘El espacio y el arte’ y ‘El espacio en las vanguardias’ redefinen la orientación que presidirá a los restantes, el dedicado a ‘Ciudad y poesía’ le permite considerar a la primera bajo la óptica de una obra de arte, así como realizar incursiones en la poética de lo urbano y el espacio utópico gracias a un deambular a través de sus espacios, a los paseos y las derivas presentados como prácticas estéticas.

Paralelamente, el capítulo dedicado con anterioridad a las denominadas ‘Earthworks’ se desdobla en dos: ‘Componer paisajes’ y ‘Caminar sobre la tierra’, y en él se trazan intervenciones y cartografías del territorio y de la ciudad. Tras revisar anteriores interpretaciones sobre las instalaciones, los monumentos y los lugares para el arte público, asuntos a los que el autor del texto viene prestando una gran dedicación, los artificios ante la naturaleza se transforman y prolongan en prácticas proyectuales de gran vigencia, como son la recuperación del jardín y el arte de la jardinería.

En resumen, el lector tiene ante sí una ambiciosa y excelente obra que, aun admitiendo leves ajustes en sus epígrafes o enunciados, engarza cual eslabón en una brillante línea de investigación sobre el nuevo Laocoonte en las artes espaciales que Javier Maderuelo viene delineando con nitidez y perseverancia desde hace algunos años, mientras que Akal/Arte Contemporáneo la edita con gran primor en una magnífica colección cada vez más receptiva a los ‘genios del lugar’. 


Etiquetas incluidas: