Tensegridad

Arquitectura, arte y biología

Pedro García Barreno 
30/04/2009


Los avances en las artes y en las ciencias son, a menudo, el resultado de interacciones sinérgicas y de relaciones simbióticas entre unos pocos individuos. Quizás, el ejemplo más paradigmático en el arte es la sinergia y simbiosis desarrolladas durante cincuenta años entre Henri Matisse y Pablo Picasso. Ninguna otra pareja tuvo una influencia mayor en el arte que ellos. En los periodos iniciales de sus carreras sus estilos fueron completamente diferentes. Matisse fue el maestro del color y de las formas decorativas planas, que utilizaba en imágenes realistas, serenas y amables. Picasso fue el maestro de las líneas y de los ángulos que utilizaba en imágenes fragmentadas impregnadas de turbulencia y emoción.

En ciencia, como en arte, la colaboración ha sido, es, una enriquecedora realidad: Leonor Michaelis y Maud L. Menten en cinética enzimática, Françoise Jacob y Jacques-Lucien Monod en regulación génica, Rita Levi-Montalcini y Stanley Cohen en factores de crecimiento celular o el paradigmático dúo James Watson y Francis Crick. Esta última, colaboración intensa por la magnitud del resultado —la estructura en doble hélice del ADN— y la brevedad de la interacción, apenas dos años. Simbiosis y sinergia; motivaciones, aspiraciones, tanteos y logros. También pasión, belleza, creatividad, optimismo, intuición y juego limpio; lo que Subrahmanyan Chandrasekhar refirió como «Verdad y belleza. Estética y motivación en ciencia»... [+]


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